Hermano Lobo. Una mano amiga me envía una antología de aquella revista genial del tardofranquismo, nido de águilas de nuestros mejores humoristas. Cada chiste gráfico merece la bitácora de un día. Hoy me quedo con éste: unos cuantos paisanos oyen, distraídos, en fila horizontal, a alguien que habla allá lejos o allá arriba. El uno le dice al otro: -¿Qué dice? Y el otro le contesta: –Nada, está prometiendo.
