Según The Times, que recoge unas declaraciones al diario inglés del preso etarra autor de 25 asesinatos, Iñaki De Juana Chaos, en huelga de hambre de propaganda etarra, éste habría dicho a su redactor cosas como éstas: «¿Can you blame the repressed for the actions of the repressor? ¿Can you blame the violated for the actions of the violated?» (¿Puede usted culpar al reprimido por los actos del represor? ¿Puede usted culpar a la violada por los actos del violador?) El repugnante asesino no se arrepiente de lo hecho: él es, como se ve, un reprimido y un violado por la España represora y violadora, por el Estado español (y también seguramente por el francés) violador y represor. Nos guste o no, esto le han enseñado en ETA, esto lo ha aprendido y lo ha enseñado él a los demás. Esto, de mil maneras, lo dijo y escribió Sabino Arana y los que le han continuado. Dejando aparte, naturalmente, los múltiples y espantosos crímenes del que ahora lo dice y su justificación directa, esto es lo que piensan en el fondo todo los independentistas activos, terroristas o no: que España es el principal causante del conflicto, es decir, también de ETA, del terror y de la muerte. Que España es la primera responsable de lo que sucede. Entre las consecuencias de esta convicción y de este mensaje, repetido a todas horas y de todas las maneras, es que ahora lo diga quien lo dice y en las circunstancias en las que lo dice. Y, si no entendemos esto, no hemos entendido nada. Y no haremos sino dar palos de ciego.