– He aquí a este demagogo empedernido, que un día puso en cuestión el ministerio de Defensa en España y ahora nos viene, hecho un paladín de la Defensa y de la Seguridad, a anunciarnos el nuevo orden bélico europeo, forzado por los 27 de Bruselas y por la torva política de Trump.
-He aquí al abrazador reiterativo de Zelenski, a su visitador publicitario, al retórico aspavientador de promesas de ayudas al entrañable pueblo ucraniano, cuando es el presidente del Estado de la Unión que menos, proporcionalmente, ha aportado a la causa ucraniana.
-He aquí a este blanqueador de BILDU, heredero de ETA-Herri Batasuna, y del separatismo catalán, de los que depende cada día para gobernar, excluyendo de cualquier información y negociación al tercer partido del país, de nombre VOX, a quien tacha a cada paso de ultraderecha, ocultando la proximidad a Putin de sus socios de gobierno, populistas, comunistas y separatistas de ultraizquierda y de ultraderecha.
-He aquí a este constructor de muros políticos y sociales dentro de España, guerra civilista de profesión, príncipe de los polarizadores, flor y nata de los engaños, mentiras y desinformaciones, incapaz de llamar durante meses al europeísta jefe de la oposición, presidente del partido mayoritario, con 137 diputados, y ganador de las últimas elecciones, a quien piensa dedicarle unos 20 minutos para hablarle del nuevo Plan de Defensa europeo, igual que a Bildu y a los socios de gobierno, todos contrarios al Plan, que tienen entre 1 y 7 diputados.
-He aquí a este hombre-contradicción, costal de contradicciones, horro de ideología estable alguna, con una mano en la Constitución (de cara a la galería de sus votantes) y con otra en el prófugo Puigdemont, que intenta eliminarla; movido por la única lógica y logística del poder, y dispuesto a vender cualquier piel de oso o de hombre con tal de conservar la suya propia…, queriendo aparecer ahora como patriota, padre de la patria, europeísta, protector, bienhechor, padrino, eutrapélico, ecuménico y hasta manso y humilde de corazón, cuando está a punto de venírsele abajo todo el monario levantado durante años para su único y privativo bienestar.