– Su Bajeza, Su Decrepitud, Su Mediocridad, Su Obsolescencia, Su Indecencia.. son los antetítulos propios que podrían descalificar a personajes distinguidos en el ejercicio del mal.
– El miedo y la inseguridad son padres fecundos en eufemismos engañosos.
– A día de hoy, el diablo no está en Cantillana y el obispo en Brenes, sino en cualquier parte cualquiera de los dos.