Nada menos que la Facultad de Teología Católica de la Universidad de Viena ha venido a proponer como referente a la gran diva americana de la música pop. Taylor Swift (Pensilvania, 1989) se reconoció como cristiana en 2018, cuando criticó a la senadora republicana Marsha Blackburn, por su crítica a las personas LGBTQI+: No puedo ver otro anuncio disfrazando sus políticas como valores cristianos de Tennesssee. Vivo en Tennessee, soy cristiana y eso no es lo que defendemos.
Aunque en otros puntos sensibles de la moral cristiana ha sido siempre prudente, defendiendo en general los derechos de la mujer, las teólogas católicas de Viena, organizadoras del taller ¡Llévanos a la Iglesia, Taylor! Cultura pop y teología con el ejemplo de Taylor Swift, piensan que la Iglesia quizá pueda aprender algo de la cantante, no solo inspirar a los jóvenes, sino transmitirles un sentimiento de pertenencia incondicional, seguridad y reconocimiento de sus propis realidades vitales dentro de una comunidad..
El taller teológico vienés ha estudiado las canciones y los conciertos de la diva, sus citas bíblicas, los motivos humanistas, y aun religiosos, como el amor, el sentido de comunidad, la apertura a los otros, la belleza de la amistad, la importancia de los símbolos…
Una de esas teólogas precisa que el trasfondo cultural de Swift es claramente cristiano. Ella procede de un determinado estilo musical: del entorno cristiano de la música country, que ha tenido éxito en todo el mundo, incluso en el lejano Oriente.