(Mt 6, 25-34; Lc 12, 22-32)
Es tal vez el dicho –logion– más bello de Jesús,
que recogen los evangelistas Mateo y de Lucas..
Los exégetas suelen orillarlo: de tan bello.
Jesús anima a no preo-ocuparse por la diaria comida y el vestido
y alude -él, que es hombre de campos y caminos-
a las aves del cielo y a los lirios del campo,
que Dios nutre y viste tan de balde,
Ni siquiera Salomón podría compararse a uno de ellos.
Lucas dice claramente que todo esto lo dijo Jesús a sus discipulos,
que viajaban con él de un sitio para otro,
pues por él dejaron todo:
que no deben pre-ocuparse en ningún caso,
porque Dios, a través de discípulos y amigos generosos,
que viven en la misma Galilea,
los sostiene, los protege y los acoge.
No tienen por qué pre-ocuparse:
Dios se ocupa de ellos por medio de los otros.