Interrumpo hoy la serie de villancicos a lo divino, en la nueva fiesta de la Maternidad de María, celebrada antes el 11 de octubre, porque he encontrado entre los numerosos poemas de fray Íñigo de Mendoza esta maravillosa décima –Loa a Nuestra Señora en comienço de la ystoria-, desconocida entre nosotros, y que canta así:
DE NUESTRA NOCHE CANDELA,
DE NUESTRAS CUYTAS ABRIGO,
DE NUESTRA VIRTUD ESCUELA,
DE NUESTRAS GRAÇIAS ESPUELA,
FRENO DE NUESTRO ENEMIGO,
MUERTE DE NUESTRA TRISTEZA,
VIDA DE NUESTROS PLAZERES,
ARCA DE NUESTRA RIQUEZA,
FUERZA DE NUESTRA FLAQUEZA,
CORONA DE LAS MUGERES