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La única teoría del todo

 

      Fernando Vidal, director de la cátedra `Amoris Laetitiae´y director del Instituto Universitario de la Familia, escribe en VN unas palabras esenciales sobre la resurrección de la naturaleza, la resurrección de Jesús y la resurrección del mundo:

El mundo no es una carga ni una penalidad, porque tampoco lo fue para Jesús, quien rió, cantó, bailó, leyó, gozó, paseó, se asombró, se conmovió y amó con plenitud. No resucitó desde fuera de la vida, sino desde lo más profundo de ella. No resucitamos en el más allá, sino en el más acá.

El cosmos es una historia de amor, un lugar donde encontrarnos si se quiere. Dios no impone su eternidad ni su presencia. La última estructura del cosmos es el amor, en donde culmina todo. El amor es la única teoría del todo. La Resurrección siempre es más profunda que el dolor, calquier mal o la destrucción. La Resurrección es el acontecimiento más profundo que jamás sucedió ni sucederá desde el origen del cosmos y hasta que culminen los tiempos.

Padrenuestro en tiempo de pandemia

 

       Sólo José Antonio Pagola podía escribir un Padrenuestro como el que ha escrito en medio de la pandemia del coronavirus. Una oración fundamental en una ocasión excepcional. Una oración revolucionaria en una situación revolucionada. Un manifiesto radical para una humanidad en tiempo de desarraigo.

Este Padrenuestro está ya en todas partes. No es cosa de reproducirlo aqui. Pero quiero solamente celebrar su redacción y unirme a quienes lo reciten y lo vivan, dirigido al Padre de todos, que no está ligado a  templo alguno, a lugar sagrado alguno sobre la tierra, ni a pueblo, ni a raza, ni a ninguna religión.

Pidiendo que sean desterrados los dioses e ídolos que nos deshumanizan: el dinero que nos divide; la violencia que nutre nuestras guerras, y el poder que nos lleva a despreciar a los débiles.

Deseando que venga su reino de justicia, de igualdd y de paz. Que así podremos enfrentarnos juntos a los problemas de este planeta y vencer las pandemias que puedan afligirnos. Y que no reinen los ricos sobre los pobres, ni los pueblos poderosos sobre los débiles, o los varones sobre las mujeres. Que venga su Reino y reine en la Tierra la fraternidad…

¿De qué vale rezar?

 

Creo que Jesús Miguel Zamora, hermano de la Salle y secrertario general de CONFER, contesta de manera sencillay precisa a esta exigente y tremenda pregunta:

A Dios no se le puede  manipular burdamente, como si fuera automático que, por rezar con mucha fe, nos respondiera a nosotros disminuyendo la pandemia. Dios se convertiría en un «títere» a merced de nuestros caprichos, pues lo que hoy es una necesidad, mañana podría ser un antojo. Y, si no nos lo concede, «nos enfadamos» con él. No, no puede ser ese el Dios en quien creo.

Y tras sostener, con la mejor teología, que Dios nos ha dejado toda la libertad en nuestra vida, que respeta absolutamente, vuelve sobre la pregunta:

Rezo y traigo a mi recuerdo a quienes sufren y mueren, a quienes pasan por una situación angustiosa de trabajo o pérdida de tranquilidad ante el futuro. Y le digo a Dios «que no se olvide de ellos». ¡Valiente pretensión!, pienso, porque ¿cómo Dios va a olvidarse de ellos? Pero el recordarlos en un momento de oración me hace más solidario, más pequeño, me une más a ellos. Y eso no me tranquiliza con solo pensarlo, sino que estimula mi capacidad de verme hermano de ellos, aunque ¡no pueda hacer nada por devolverles la vida o la salud! Pero no es un gesto inútil, si es frtaterno.

Poemas religiosos contemporáneos (IV)

 

Efecto Lázaro

 

Juan Messeguer

(Áspera nada, 2014)

 

A lo lejos la fe te hace señales;
quisieras descifrarla.
Es una llama viva.
Tú y yo
llevamos varios años muertos.
Nos queda la esperanza
del efecto Lázaro:
que a través de la noche de los tiempos
nos llamen unos ojos
rugientes como tigres de Bengala.

«No es el Dios omnipotente del Olimpo»

 

       La preguntan desde VN al cardenal Gianfranco Ravassi, presidente del Consejo Pontificio de la Cultura, cómo nos cambiará la crisis actual. Primero, responde con los optimistas tópicos del día: nos enseña una nueva escala de valores; nos fuerza a mirar a la muerte a los ojos; nos muestra la impotencia y los límites del hombre, también de la ciencia, a la vez que nos  hace ver la dificultad de las relaciones humanas, incluidas las de la familia en una forzosa residencia en casa…

Más interesante es su respuesta sobre la espiritualidad, cuyo retorno, según dice, puede propiciar: En el cristianismo Dios no es impasible; la humanidad de Cristo resulta fundamental. No es el Dios omnipotente del Olimpo, sino el que pasa por todos los sufrimientos humanos y muere por asfixia, al igual que estos enfermos. Cristo no se salva en virtud de su omnipotencia, sino de su impotencia, porque en esos momentos Cristo es como cualquier hombre. Cristo no nos libra del dolor, sino que está con nosotros en el dolor físico. (…) Esperemos, además, que los integristas dejen su teoría de que la pandemia se debe a un castigo de Dios o a una venganza.

Día de Europa

 

 

EUROPA NO SE HARÁ DE UNA VEZ NI EN UNA OBRA DE CONJUNTO: SE HARÁ GRACIAS  A REALIZACIONES CONCRETAS, QUE CREEN EN PRIMER LUGAR UNA SOLIDARIDAD DE HECHO

 

(De la Declaración de Robert Schuman, de 9 de mayo de 1950)

 

Poemas religiosos contemporáneos (III)

 

Religión y poesía

                                             (Paul Claudel)

 

Luis Alberto de Cuenca

(Por fuertes y fronteras, 1996)

 

Mi religión, o sea, la católica,
aporta a la poesía tres conceptos
que son fundamentales: la alabanza
de lo creado y de su Creador
(como en Akenatón, los himnos védicos,
San Francisco, Espronceda, Pound y Perse);
el júbilo de ser, pero el sentido
también de ser, al margen del azar
y de la ciegas fuerzas naturales;
y por último, el drama, la  tensión
de la lucha en un mundo relajado
que prescinde del cielo y del infierno.
Feliz quien, al amparo de la fe,
escribe poesía desde el júbilo,
el drama, la alabanza y el sentido.

 

Ni Gobierno ni oposición

 

            La sesión de ayer en el Congreso no vio la victoria del Gobierno ni de la oposición. La victoria fue, como casi siempre, la de la retórica sobre la realidad.

El Gobierno intentó de nuevo hacer apología de su actuación durante la pandemia, que nadie se la creyó, con los datos, con los pocos datos, con los confusos datos que todavía se tienen. Y los partidos que apoyan al Gobierno socialista/comunista apareció más dividido que nunca. Los partidos independentistas catalanes jugaron al independentismo y votaron en contra: ERC, sobre todo por haber contado el PSOE con su enemigo mortal, CIUDADANOS. Otros, más pequeños, se abstuvieron. La oposición, por su parte, se partió en tres. PP y VOX pensaron asistir a una moión de censura, y no era eso. CIUDADANOS buscó un hueco para sacar la cabeza  de su postración y votó a favor, llevándose como  palma importantes concesiones morales, jurídicas y políticas arrancadas al PSOE -que está vez tuvo miedo a perder y se humilló llamando por teléfono a los líderes-, lo que le hubieran correspondido al PP, que se abstuvo inútilmente. El PNV, con su obsessiva bilateralidad de partido confederalista y astucias de zorro viejo, logró con su voto a favor poder organizar sus elecciones en julio, rompiendo la posibildad de un ulterior estado de alarma, cosa bien vista por todos.

Seguimos, pues, con el estado actual, pero sólo para dos semanas, y con distintas previsiones de las que el Gobierno había fijado. Y seguimos con un Gobierno débil, que no tiene asegurados los presupuestos y menos la política general futura. Y con una oposición tan distinta, que hoy por hoy ni se imagina poder gobernar. Pero la gente está lejos de manifestar su estado de ánimo.

Últimos aforismos

 

Una falta de-test-able de test -pruebas, análisis, exámenes, controles- de los contagiados por el coronavirus ha hecho estragos a lo largo de esta pandemia.

¿Qué es la verdad hoy en día? Lo que nos diga Google.

Cuando se repite hasta la saciedad que nadie vio venir una catástrofe sobre un pueblo, lo que se quiere decir es que en ese pueblo nadie es responsable de lo sucedido.

¿Cómo podemos vivir satisfechos en un mundo donde el 1 por ciento más rico posee la mitad de las riquezas del mundo? Porque o somos parte de esa minoría o queremos serlo.

Medidas anti-viejos

 

         Pablo d´Ors, el gran Pablo d´Ors, escribe en VN acerca de la sobrevaloración de la cantidad de vida sobre su calidad. Dice conocer a muchos jóvenes completamente muertos y a muchos ancianos totalmente vivos. Lamenta lo ocurrido en algunos hospitales, donde se han tomado medidas anti-viejos. Jóvenes y ancianos dan y reciben, pero esto no no parece contar  mucho, sino la productividad, su funcionalidad económica. Y añade:

Una sociedad que se sacude a los que (cree que) no dan se impide a sí misma poder recibir. Y sin recibir, a la larga, no  tendremos nada en absoluto que dar. Pero entonces, ¿qué hacer, si no tenemos medios para todos? ¿Cómo resolver este dilema? Hemos olvidado que lo que nos hace fuertes es precisamente la atención a los débiles. No nos damos cuenta de que, si acabamos con los débiles, nunca podremos ser fuertes. Quien mata a un inocente mata su propia inocencia; y eso será, precisamente, lo que termine matándole a él.

Hay medios, medios siempre hay. El problema no está en los medios, sino en la generosidad, en la entrega. La compasión es la respuesta. (…) La compasión es lo que mueve el mundo.