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El Túnel de San Adrián

 

                     Cuando recorríamos el nordeste de Álava o el suroeste de Guipúzcoa, siempre topábamos con el lugar común de San Adrián, San Adriango tunela/ Sandratiko tunela, o paso de Lizarrate, en los Montes Vascos, y límite del parque natural de Aizkorri-Aratz. Tendríamos un día que habérnoslas con San Adrián, y allá que fuimos el 25 de septiembre de este año, aprovechando un buen día de sol otoñal. No vamos, como otras veces, por Alsasua, hasta Zegama, ni nos detenemos ante la tumba de Zumalacárregui. Esta vez llegamos directamente a Otzaurte, que es río, estación, ventas y barrio de Zegama, nombre céltico, que tiene entre sus montes cercanos otro toponímico celta, Ultzama, que significa alturas o sitio alto. Tanto, que algunos imaginaron que esta fuera una vía de tránsito de los celta europeos hacia la Península. No hay pruebas que lo confirmen,

Por un espeso bosque seguimos en coche unos diez kilómetros, donde encontramos un apeadero de cazadores y seguimos cuatro kilómetros más, hasta llegar al macizo montañoso, con espléndidos hayedos cubriédole las espaldas, en la divisoria de las dos provincias vascas. Dejamos el coche, junto a  otros, en un aparcamiento al borde de un regato y nos ponemos a subir. Nos preceden muchos senderistas y nos siguen algunos más. La senda es clara, buena y limpia, excepto en algún trozo, con cristales, botellas y restos de gente incivilizada. Tenemos antes nuestros ojos unos grandes peñascos calizos y bravíos. Vamos entre hayas, fresnos, bojerales, helechales, argomales, muchos cólquicos, algunos acebos. Allí arriba vemos también algunos pinos. Ya cerca de nuestro objetivo, dejamos a nuestra derecha el viejo cuartel de mikeletes o milicias forales (c. 1855), que cobraban los impuestos provinciales e intentaban evitar el contrabando; está hoy abandonado, tapiado y repintado. Se construyó cerca del Albergue o Venta, donde en tiempos antiguos vivía el gobernador, que brindaba alojamiento y comida a los viajeros que cruzaban el difícil paso montano. En el último tramo el camino se hace mucho más incómodo por la gravilla de la vieja calzada medieval destrozada: parece que hubo dos calzadas, una desde el siglo XVI para viandantes y caballeros, y otra, del XVIII, para carros y carruajes. Vuelven muchas familias que madrugaron más que nosotros. Y nos pasan casi todos los que vienen detrás a mejor ritmo que nosotros. Ya vemos ahí arriba el hueco del túnel.

-Ánimo. Ya falta menos.

-Igualmente. Se hace lo que se puede.

-Ya nos gustaría, a sus años, tener  ese temple.

-Bueno…. Gracias.

El peor tramo es el final, pedregoso, irregular, desequillibrado; y más todavía por venir hoy nosostros con calzado blando de verano. Es este uno de los itinerarios más hollados del País Vasco. Todo montañero y aun aficionado ha venido alguna vez a San Adrián. De vez en cuando nos volvemos y contemplamos toda la cornisa guipuzcoana-navarra-alavesa, con sus sierras, picos y collados, a los que vamos poniendo nombre, con ayuda de otros excursionistas del País.

Y, por fin, llegamos al túnel natural, llamado de San Adrián, donde la calzada se conserva mejor que en parte alguna, aunque haya sido ocultada por varias construcciones posteriores. La actual capilla, abierta, es un pequeño rectángulo, con un pequeño altar y un bulto sacro en el suelo. Fue trasladada desde el sur de la cueva, rehecha en 1893 sobre la calzada y reformada varias veces después. Luego nos dirá el pastor que una vez al año se trae desde Zegama la imagen de la Trinidad para el día de la romería, el domingo después de Pentecotés. Probablemente, el nombre original latino, Sancta Trinitas, se convirtió en Sandrati, nombre popular en la zona, y de ahí San Andrés. Es una cueva natural de 55 metros longitud, y 1000 de altura, al fondo de una pequeña pirámide caliza.

En el extremo occidental de la cavidad hay una rampa alta que da al campo abierto, hacia Zalduondo y el norte de Álava, pero ya no tenemos fuerza para andar más y nos acomodamos como podemos, al sol, en la rampa de tierra y hierba, fuera de los pedruscones, y devoramos el bocadillo del almuerzo. En esto se nos acerca un muchacho joven, vestido de oscuro, con boina y palo, como de pastor, y se pone a hablar con nosotros. Es un pastor de verdad, que tiene cerca rebaño y aprisco de propiedad y lo tendrá hasta comienzos de diciembre. Hablamos de todo y de nada. Se llama Iñaki, tiene cara aniñada y rubicunda, sube cada día desde su pueblo y está contento con su profesión de ganadero y de pastor. De fuerte acento vasco, es simpático y parlero, y seguro que es un buen compadres de los muchos excursionistas y peregrinos que pasan por aqui. Comparte con nosotros un poco de paté con pan y le gusta. Nos dice hablando de su vida, sin que sea tema de conversación,  que tiene novio y suegro en un vecino pueblo de Navarra. Nos despedimos de él, y, tras bajar de las altas breñas, casi saltando con el rebaño, nos alcanza a lo largo del camino, él en un nivel algo más alto, sin que podamos aceptar su invitación a visitar la cercana ermita de Santi Spiritus, cerca de su corral y su tienda de queso.

El túnel de de San Adrián ha sido uno de los principales pasos históricos de comunicación, dede el Paleolítico Superior -herramientas de silex-, entre Guipúzcoa y Álava, y entre España y Europa, cuenta con abundantes restos de la Edad del Bronce, tras recientes excavaciones: resto de cabañas, hogueras y abundante cultura material. De los siglos XI-XIII se han encontrado anillos, llaves, monedas (Sancho IV de Navarra o Alfonso VIII de Castilla). Acogió la cueva un pequeño fortín dentro de la gruta, cerrado en sus dos bocas por muros de aspilleras, levantado en tiempos del Reino de Pamplona y renovado después. Los reyes de Castilla, desde 1200, convirtieron en estratégica esta vía, que unía Castilla con Francia sin pasar por Navarra, y a cuyo auge contribuyó la siuiente fundación de las vecinas Salvatierra de Álava, Vilafranca de Ordicia o Tolosa. Fue también ruta alternativa del Camino de Santiago y hay testimonos fehacientes de conocidos peregrinos europeos: el monje alemán Herman Künig von Vach (s. XV); el noble francés, Antoine Laling, acompañante del futuro Felipe I el Hermoso de Castilla; el cartógrafo holandés Jan Janssonius  (s. XVI); JB Venturino, que viajó en el séquito del patriarca de Alejandría (s. XVI)… Hasta entrado el siglo XVII.

Yantamos junto al regato donde tenemos el coche y tomamos café en el barrio de Otzaurte, muy bullicioso está tarde en torno a la venta-restaurante. Unas yeguas pastan en praderas encima del caserío y en prados aledaños del mismo  El barrio tiene también una iglesita moderna, con bellas puertas de madera y cruz exenta y elevada, con el lema Gora Biotzak. Mendian Jauna (Arriba los corazones. El Señor en el Monte). Y unas estelas del viejo cementerio.

 

 

Glosas sobre el 40º Congreso del PSOE

 

      – ¿Ahora, todos social demócratas? ¿Ya no socialistas? Recuerdo cuando, en aquellos años, se reían de algunos de nosotros, que nos llamábamos sociademócratas, por derechistas, quién sabe si tambien por fascistas. Socialfascistas era el apodo que les daban a los socialistas de los años 30 sus camaradas comunistas. Una vez intenté meter el nombre  socialdemócrata en un programa del PSN y se armó un lío. ¿Pero sabe alguien la diferencia entre las dos denominaciones? ¿Sabe hoy alguien en Europa qué es la socialdemocracia? Ciertamente, gobernar con PODEMOS y pedir cada día el voto de ERC y BILDU ¡no es muy propio de socialdemócratas!

-Giro verbal de muchos grados. Uno más. Y es que, cuando no hay eje, todos los giros son posibles. La realidad le irá desmintiendo día a día.

-Tampoco podía extrañarnos, y ya era vez común, que, frente a las próximas elecciones, acabaría haciendo algo parecido. Tal vez no lo esperábamos tan pronto. Acaso las encuestas, que no son las del CIS, y los pujos de la comunista gallega, Yolanda Díaz, han apresurado la reacción.

-Como se trata de eso, de dar esa impresión sociademócrata unitaria, ciertos barones han disimulado como han podido para no ser borrados de la lista; Felipe González, que extendía la mano, se dejó abrazar -hizo bien no dejándose arrebatar todo el partido-, y traidor el que no aplauda. Por eso mismo, los grandes temas, de los que se compone la verdadera política nacional, no han importado mucho, o no han salido siquiera a la luz.

-El fin sigue justificando los medios. Los valores valen poco, si es que valen. Y los escrúpulos no valen nada ante el poder. Nadie olvida que en El País de Antonio Caño y de Alfredo Pérez Rubalcaba, Pedro Sánchez, en aquel séptimo editorial, fue tildado de irresponsable sin escrúpulos. Y ahora aplauden todos a Rubalcaba, una vez convertido en busto de bronce, en horrendo busto por cierto.

 

Lo que dijo y no dijo Otegi

 

            Tras el primer atentado terrorista etarra, que nos tocó, recién instituido el Parlamento Foral, en abril de 1979, mi vicepresidente, de HB, José Antonio Urbiola, ya decia lo mismo que acaba de decir ahora, en un acto de propaganda y de conchabe político, el dirigente de SORTU-BILDU.

Parece mentira que, después de tantos años, la gente no haya aprendido a interpretar el lenguaje de HB-BILDU. Cuando Otegi dice que sienten dolor por las víctimas, sin mencionar siquiera a ETA, quiere decir que sienten dolor (fórmula político-sentimental que sustituye a arrepentimiento y enmienda) por todas las víctimas, pero dolor de verdad por las suyas, a las que tienen por las auténticas. Por las otras, pueden sentir respeto, no digo que no, pero después de matarlas. Cuando dicen que el dolor duró demasiado, quieren decir que el conflicto duró demasiado, el conflicto, que causó el Estado español desde 1839, cuando no desde 1512, y que hizo necesaria e imprescindible a ETA, la hazaña más gloriosa, para ellos, de la historia del nacionalismo vasco. Y así podríamos seguir una exégesis, tan necesaria, como repetida. ¡Qué cansancio..!

El volcán: un tóxico masculino

 

                Un viejo amigo me envía, después de leer mi artículo en DN, titulado ¡No dejemos que nos destrocen la lengua española!, un encabezamiento de noticia, con su correspondiente foto, que dice: Nieves Sánchez, del Ministerio de Igualdad: El volcán es una expresión de masculinidad tóxica y exige un abordejae feminista, no científico.

A lo que añado para mi Cuaderno de Bitácora nº. 28:

¿Y el feminismo tóxico de la sequía, de la gota fría, de la peste y de la guerra?

La Memoria histórica, según Teo Uriarte

 

     Le entrevistán de hoy a Teo Uriarte en El Confidencial, cuando se cumplen diez años de que  una ETA agónica dejara las armas, obligada por la guardia civil y por sus continuos fracasos, aprovechando que el Gobierno de Zapatero y sus cómplices internacionales le tendieran un puente de plata. Toda la entrevista es de antología y me servirá para ulteriores reflexiones. Baste por hoy esta inteligente glosa sobre la memoria histórica, que viene a reforzar y a completar las que yo me he atrevido a publicar en una u otra ocasión:

El fin de la memoria histórica es resucitar el franquismo, no dignificar a sus víctimas, para que unos nuevos protagonistas, mediante el sectarismo y el necesario enfrentamiento, nos lleven a un nuevo sistema basado en la hegemonía de la izquierda.

La memoria histórica, en gran medida, constituye una revisión condenatoria de lo que supuso la Transición y la Amnistía, poniendo, por el contrario, en valor, como hiciera Iglesias en una Herriko Taberna, la coherencia de ETA, al haber recchazado, incluso en solitario, esta falsa democracia continuadora del franquismo. Mediante este criterio no solo se rompe con la democracia real existente, se pone en valor a ETA, a la que no se olvida, sino se la dignifica.

 

Indemnizaciones a ETA

 

         El recientemente constituido Foro Libertad y Alternativa (L&A) ha requerido al Ministerio del Interior, a la Abogacía del Estado y a la Fiscalía de la Audiencia Nacional para perseguir el cobro de indemnizaciones a los condenados por terrorismo de ETA. Para ello ha solicitado los expedientes de las sentencias condenatorias para revisar cada caso, poniendo sus servicios jurídicos al servicio de las víctimas del terrorismo.

La iniciativa se basa en la jurisprudencia del Tribunal Supremo, que determina que la responsabilidad civil es imprescriptible, al declarar que tales indemnizaciones pueden ser reclamadas independientemente del tiempo transcurrido.

El Foro recuerda que muchos de esos condenados por su vinculación con ETA ocupan hoy cargos en instituciones, asociaciones y empresas, y tienen ingresos y patrimonio suficientes para hacer frente, al menos parcialmente, a los daños materiales y morales que causaron.

Si el Estado, contra el cual lucharon furiosamente tales asesinos y sediciosos no es capaz ni siquiera de hacer cumplir un deber tan grave como imprescriptible, ¿cómo no podrían sospechar, sobre todo las víctimas, que algunos, al menos, de sus administradores pretendan también difuminar la realidad auténtica de la banda terrorista, blanquear a sus herederos, favorecer la equidistancia, la relativización, el olvido, hasta la mismísima justificación, del terrorismo?

Últimos aforismos

 

          Si un día Dios saliera de su silencio, ¿qué creyente se atrevería a ser, después, su testigo? ¿Quién osaría hacer de predicador  o evangelizador?

Qué cosecha perenne y abundante de uvas nos dejaron los hermanos Churriguera en los parrales de las columnas vendimiales del retablo mayor y de los altares la terales de la iglesia de San Esteban de Salamanca…

Los mozos de Perdigón  y de Cazurra iban antaño, los fines de semana, al vecino Peleas de Abajo y a veces al vecino Peleas de Arriba, y eran muy apreciados por los peleínos. Todos ellos en la Comarca de Tierra del Vino en Zamora.

Si no sabes hacía dónde se dirige tu barco, ningún viento te será propicio (Lucio Anneo Séneca).  En todos los sectores y momentos  de la vida, lo primero es tener una dirección precisa: qué es posible, qué se necesita, qué se quiere.

Mater Misericordiae

 

    Sahagún, tercera etapa de las Edades del Hombre de este año, es un municipio leonés compuesto de doce pequeñas entidades, que suman 2470 habitantes. Nacido, en el Camino de Santiago, en torno del monasterio benedictino de San Benito (s. XI), dedicado a los mártires San Facundo -que le dio el nombre-, y San Primitivo, legionarios romanos convertidos al cristianismo, llegó a tener Universidad en el siglo XV, que a finales del XVI fue trasladada a Irache, en Navarra. Hoy sigue luciendo seis iglesias y las ruinas, tras el arco imponente de San Benito, del primitivo y real monasterio, suprimido en 1820, durante el Trienio Liberal. En el santuario La Peregrina, patrona de la villa, del convento franciscano, románico mudéjar, levantado en en 1257, actual Centro de Documentación del Camino de Santiago desde 2010, se recoge la primera parte de esta tercera etapa de la Exposición sobre Santa María durante la vida pública y la pasión de Jesús, su hijo.

El primer signo llevado a cabo por Jesús en presencia de María en Caná de Galilea está representado en la tabla del taller de Fernando Gallego, a finales del XV, para la iglesia de Arcenillas, de Zamora, y hoy situada en su catedral. Pronto comienzan los cuadros y esculturas sobre la Pasión de Jesús y de María. Pedro de Mena, Jacob Van Cotiem Alonso Sedano, Juan de Valmaseda,  Luis de Morales, Alonso Berruguete, Alonso Cano… Los modernos Francisco Rizi, Felipe del Corral, Juan Antonio de la Peña, Francesco Galleano… Y los contemporáneos María José Gómez Redondo, José Luis Alonso Coomonte, o Juan Carlos Savater… nos presentan sus Cristos en la Cuz, sus Madres dolorosas, sus Cristos yacentes, sus Entierros de Cristo, de manera variada y hermosa, a la altura de la más esmerada y pulcra iconografía en otro de los motivos más frecuentes y conseguidos en el arte universal. Los Museos de las diócesis castellano-leonesas, sus catedrales, sus iglesias y conventos, la universidad de Salamanca, y alguna que otra contribución desde el resto de España, proveen esta riquísima colección.

Con los misterios gloriosos de María, e inspirados en la popular oración Salve Regina y en los escritos mariológicos de los Santos Padres y algunos santos posteriores, los organizadores de esta edición de las Edades del Hombre han rematado la muestra actual en honor de Santa María en la iglesia románica-mudéjar de San Tirso de Sahagún, bien visible y conocida por su torre rectangular con arquerías de herradura y apuntadas.

La resurrección de Cristo, fundamento de la historia humana y cristiana e inicio de un tiempo nuevo, no tiene, por su dificultad, una iconoografía copiosa como el Nacimiento o la Pasión, pero tampoco quedó olvidada. Ahí está la tabla del anónimo hispano-flamenco, Resurrección, de la iglesia de San Salvador deToro, o la escultura encargada por la organización de Las Edades al contemporáneo Antono Oteiza (2020), Cristo victorioso. Otros episodios, bíblicos o no, la Ascensión, la Venida del Espíritu Santo, la Dormición de María, la Asunción, la Coronación están reviividos en cuadros o tallas de Juan de Valmaseda, Juan Martínez Cabezalero, Juan Ortiz el Viejo, José de Ribera y Pieter Coecke Van Aelst, repectivamente. A los que hay que agregar varios que presentan a María en relación con santos devotos suyos: San Ildefonso de Toledo, San Bernardo, Santa Catalina de Siena y Santo Domingo de Guzmán, o Santa Teresa de Jesús. Son de notar, entre las últimas joyas de la Exposición, una talla de La Divina Pastora, de Luis Salvador Carmona; la Virgen Peregrina, patrona de la Hermandad de su nombre, hoy en el monasterio de las Benedictinas de Sahagún, procedente del monasterio franciscano local, así como la admirable talla de madera policromada de la Virgen con Niño, de Juan de Juani, con el delantal lleno de rosas.

Virgo et Mater

 

                Carrión de los Condes es un pequeño e histórico municipio palentino, de 2035 habitantes, en Tierra de Campos, a orillas del río Carrión. Sobre su principal joya, el monasterio de San Zoilo, ya hablé en una de mis anteriores entregas. Lugar importante en el Camino de Santiago, tiene otras seis iglesias, una de las cuales, Santa María del Camino, románica del siglo XII, Bien de interés cultural, es sede de la segunda etapa de las Edades del Hombre de este año, en su 25ª edición.

Los artistas plásticos cristianos han representado con predilección la Anunciación del ángel a Nuestra Señora y el misterio nuclear de la Encarnación del Verbo, inspirados en el texto evangélico de Lucas. Tal es el caso del ánónimo grupo pétreo del siglo XIV, del ángel Gabriel y María, hoy en el Museo catedralicio de Zamora. O la tabla, también anónima, siglo XV, del Museo Lázaro Galdeano, donde el ángel arrodillado sorprende a María, arrodillada sobre un reclinatorio, mientras lee el Libro de las Horas. El búcaro de las tres flores significa en todos estos cuadros la virginidad de la Madre en los tres períodos antes, en y después del parto. El alto relieve de Alonso Berruguete, s. XV, de la iglesia vallisoletana de Santiago, de un airoso movimiento, nos muestra la extrañeza de la Virgen que se vuelve ante el vuelo del ángel que le canta el mensaje; el tálamo nupcial al fondo alude a la maternidad virginal de María. En el lienzo, solemne y atemporal, de Gregorio Martínez, de finales del XVI, procedente del Museo Nacional de Escultura, el ángel en pleno vuelo, se dirige a María, confusa y sorprendida, mientras el Espíritu Santo, en forma de la paloma bíblica, baja hacia ella.

En la misma iglesia de Santa María, varios autores, antiguos y modernos, presentan a María como nueva Eva y como la última y suprema de todas las mujeres del AT que la prefiguraron: Sara, Débora, Rut, Judit, Esther… Y dan figura y relieve a episodios de los evangelios apócrifos y reflexiones de autores piadosos sobre la concepción de María y otras supuestas escenas de su vida: Pedro de Salamanca, Felipe Bigarny, Pascual de Mena, Luca Giordano, Juan de Roelas… A las que se añaden las más conocidas Inmaculadas, esculpidas o pintadas, de Gregorio Fernández, Pedro de Mena, Juan de Roelas, Domingo Martínez, Mariano Salvador Maella, e Isabel Guerra (2005), cuyo esplendente óleo sobre lienzo, solicitado por la Conferencia Episcopal Española, luce en la catedral de Madrid.

El arte sobre la maternidad virginal de María, segunda parte de la segunda etapa en Carrión de los Condes, se muestra en la iglesia románica (s. XIII) de Santiago, del mismo municipio.

La tabla de Pedro Brerruguete, conservada en la Museo diocesano de Palencia, representa el momento previo de los imaginados desposorios de María y José en el templo de Jerusalén. El mismo tema elabora Bigarny, en torno a 1530, para la iglesia burgalesa de San Gil. El taller del Maestro Alejo pinta la escena de la Visitación de María a su prima Santa Isabel, c. 1490, destinada a la iglesia del Salvador de Monzón de Campos. Pero la cumbre de la iconografía mariana, llega, igual que en toda la cristiandad, con la figuración de María expectante (Virgen de la O) y de la Virgen-Madre en Belén, así como en todas las escenas narradas por el protoevangelio de Mateo  y Lucas, desde el nacimiento hasta la adoración de los Magos y aun hasta los primeros años de Jesús. Y aqui no podía ser menos: Fernando Gallego, Gregorio Fernández, Hans Memling, Gil de Siloé, Juan Rodríguez, Jacques Bernal, Juan de Juani, Alonso Cano, Alejo de Vahia, Felipe Bigarny, Esteban de Rueda…, y otros anónimo nos dejaron algunas de sus mejores obras para el inmenso retablo navideño, uno de los capítulos más gloriosos del arte sacro mundial.

Majestas Domini. Majestas Mariae

 

          Junto a la Exposición sobre las catedrales, de las que un día hablé, en el claustro y estancias aledañas de la catedral de Burgos, se expone la primera parte de la muestra de las Edades del Hombre, dedicada este año a la Virgen Santa María.

Las catedrales católicas se construyeron para mostrar y exaltar ante todo la gloria de Cristo y de María su madre, trasunto de la gloria celeste. Las imágenes de Cristo Pantocrator o del Cristo Juez en las postrimerías del mundo, o el Cristo crucificado al final de su pasión son imágenes repetidas tanto en la tradición iconográfica románica como gótica y presiden habitualmente el programa escultórico de las catedrales.

Pero, a la vez, a  Santa María se dedican la mayoría de los templos catedralicios, bajo varias advocaciones, entre las que sobresalen la de Madre de Dios y la Asunción a los cielos. Las imágenes clásicas como Sedes Sapientiae (Madre de la Sabiduría), o  Madre del Niño, o Asunta por Dios, entre ángeles del cielo, presiden altares, presbiterios y retablos mayores. A muchas de estas imágenes, como a otras de Cristo, se les atribuyen favores y milagros, y fueron o son sus altares destinos de visitas, viajes y peregrinaciones de devotos y peregrinos desde  lugares cercanos y lejanos, en días concretos del calendario.

En la Esposición de la catedral de Burgos, la imagen más antigua de todas (1200) es la de Santa María de Toledo, o Virgen del Tesoro, chapeada de plata repujada y dorada sobre madera tallada, encarnada y dorada, procedente de la catedral de Toledo. Las más numerosas son las representadas como Sedes Sapientiae, con el Niño sobre las rodillas, o como Madres con el Niño en brazos. Así la Virgen con el Niño, que preside la capilla de Santa  Catalina de la catedral de Burgos. O Nuestra Señora la Blanca, de la catedral de Astorga. O la deliciosa, esta vez sin corona, anque también sin brazo derecho, Nuestra Señora de la Consolación, qe tiene su sede en el claustro de la catedral de León, las tres de finales del XIII. O Santa María de la Sede o Virgen del Pajarito, del siglo XIV, casi una niña con su hijo crecidito en el brazo izquierdo,  toda de piedra arenisca, procedente de la catedral de Salamanca. Todas, de autor anónimo. Más otras, similares, provenientes de las catedrales de Ávila, Burgo de Osma, Plasencia, Valencia y Vitoria.