Archivo de la categoría: Sin categoría

La ley del «solo sí es sí»

 

                  La ley orgánica de garantía integral de la libertad sexual, popularmente llamada ley del solo sí es sí, promovida y defendida por el Ministerio de Igualdad, que rige la podemita Irene Montero,  fue aprobada en el Congreso de los Diputados el 25 de agosto de este año por 205 votos a favor, 141 en contra (PP y VOX), y 3 abstenciones (CUP y Partido Regionalista Cántabro).

Y, ahora, tras los muchos y escandalosos fracasos, ¿solo tiene que dimitir Irene Montero?

No al Mundial de Qatar

 

En su libro Qatar, sangre, dinero y fútbol, Fonsi Loiza acusa a políticos como Macron, a instituciones como la FIFA, a clubes como el Barcelona o el PSG, y a futbolistas como Guardiola, Hernández, Zidane o Gabi de blanquear el régimen dictatorial de Qatar para elegir ese país como sede mundialista.

Según el diario inglés The Guardian, más de 6.500 de trabajadores extranjeros (keniatas, indios, pakistaníes, palestinos…) han muerto durante los últimos años en la construcción de los edificios destinados al (Campeonato) Mundial de Futbol de este año (20 de noviembre a 18 de diciembre). A cada gol calculado en esta fiesta corresponden 39 esclavos muertos para hacerlo posible. Con temperaturas de hasta 50 grados, sueldos de miseria, jornadas de 14 y 18 horas, y 12 muertos por semana en los mismos tajos de labor. En el reciente Mundial de Rio de Janeiro murieron dos obreros y en el de Londres, ninguno. El Régimen teocrático, feudal y racista de Qatar niega a las familias afectadas cualquier indemnización. En ese país los trabajadores no tienen derecho alguno a la huelga ni a la afiliación sindical, con una absoluta sumisión al patrón de la obra, de quien depende la contratación (a menudo por sumas elevadas por medio de agencias de contratación en USA o en la India), permiso de residencia, cambio de trabajo, alojamiento, pasaporte y estancia en el país. El impago de los haberes es habitual. Habitual el forzoso trabajo en el sector de la seguridad privada, del servicvio doméstico o la construcción. Cualquier reclamación y no digamos protesta lleva consigo la expulsión del país o la muerte por hambre.

Ya sé que ni la Selección española, la Selección nacional -¿qué es eso de la Roja?- ni cualquiera otra tienen la culpa directa de tan macabra situación. Aunque sí indirectamente, por su silencio y su cobardía, cuando no, como en los casos arriba denunciados, más culpablemente. Y sé que el fútbol y la competición mundial no pueden pagar los delitos de unos inicuos gobernantes. Ojalá haya un plante general el día de la inauguración. Que no lo habrá.

Asi que yo, tan aficionado a este tipo de eventos, veré los partidos de fútbol de España y tal vez algunos otros. Pero no veré ni la inauguración ni la conclusión del Mundial. Un Mundial montado sobre miles de esclavos, sobre miles de cadáveres.

La «mano» de Irulegi

 

              Todo el mundo califica de relevante el hallazgo de una mano de bronce con inscripciones en signario ibérico (siglo I a. C.) en las excavaciones del castro de Irulegi que visité hace dos años (Cuaderno de bitácora, 20 de noviembre de 2020). Ya era famoso el llamado bronce de Aranguren, también en ibérico, descubierto hace años. Pero la importancia del descubrimiento sube de punto porque la primera palabra descifrada de las cinco inscritas en el bronce suena (nunca mejor dicho) a protovasco: Sorioneku (¿ emparentado con el Zorion del euskara actual, que significa felicidad, ventura?). Hay entre mis amigos y conocidos quien lo da por bueno, y quien, como Patxi Mendiburu, no lo ve claro, si Zorion viene del Sors-tis latino, como sostiene Caro Baroja, lo que significaría un préstamo del latín en tan poco espacio de tiempo. Y a Patxi, con su habitual sentido del humor, le evoca todo esto el fiasco de Iruña-Veleia y del Canto de Altobiscar.

Por ahora, la alta autoridad de Gorrochategi y de Velaza, los dos científicos probados, arqueólogo y filólogo el primero, y epigrafista el segundo, me merecen mucho respeto. Pero no desconozco la perpetua campaña de vasquización en todo lugar y tiempo, también en el reposado, y pacífico de suyo, reino de la arqueología, que, en algunos casos, como ya los hemos padecido, puede alterar toda clase de racionalidad y de sentido común.

Lo cierto es que la mano de Irulegi nos da una nueva pista sobre las relaciones del ibérico y el celtibérico con el protovasco y con el latín, sobre la territorialidad de todas esas lenguas, sobre su extensión e inter comunicación, y hasta sobre la especificidad del castro principal de nuestra Cuenca, cuya importancia era ya conocida. ¿Refrendará el estudio posterior de la inscripción la hipótesis de la primera aparición escrita del protovasco? ¿O será tal vez una similitud casual, o un préstamo recién acuñado en el signario ibérico de la zona?

Y me alegro también, desde un punto de vista local, por el singular descubrimiento en una excavación, que debe tanto al celo y al buen sentido cultural del Ayuntamiento del Valle de Aranguren, que, como en tantos proyectos, ha puesto alma, corazón y vida en este, por encima de cualquier interés espurio y al servicio de la cultura y de la civilización universal. Me alegra constatarlo una vez más.

¿Sedición, no? Pero sediciosos, sí

 

            Digan lo que digan y hagan lo que hagan, quienquiera que lo haga y que lo diga, los golpistas independentistas catalanes delinquieron directamente contra la Constitución de la Nación (sus dos primeros artículos) y las leyes complementarias, preparando una insurrección violenta, aunque sin la violencia de las armas, incluyendo un falso referéndum de autodeterminación, que declararon vinculante, y una declaración de independencia de toda una Comunidad Autónoma desde la misma presidencia de la Genaralitat, cuyo presidente era el representante ordinario del Estado en la misma. Cuando todo eso se hizo, lo que se hizo se llamaba y era rebelión y sedición. Luego, por pruritos técnicos, no se llamó rebelión, por la ausencia de armas, y ahora le quitan el nombre de sedición y lo llaman desórdenes públicos agravados (¡).

Pero el hecho no se puede cambiar, permanece para siempre. Se puede desvirtuar, tergiversar, falsear, olvidar la historia. Pero la historia no se puede cambiar. Lo que en nuestro Código se llama rebelión, aun sin armas, y sedición en países cercanos al nuestro se llama alta traición y se penaliza con gravísimas penas, si es que los partidos independentisats y comunistas son permitidos por las Constituciones respectivas. No es verdad que lo llamen desorden público. como puede ser una huelga violenta o un incendio provocado.

Y los sediciosos, los rebeldes sin armas, los no arrepentidos, los que dicen que lo volverán a hacer -ahora, con menos miedo que antes- siguen siendo los que entonces fueron. Ellos mismos se encargan de decirlo a todas horas.

Lo que  tenemos que preguntarnos es si el intento del presidente del Gobierno de rebajar la pena, negar su gravedad, facilitar un nuevo golpe, dejar desarmado jurídicamente al Estado, ningunear el discurso del rey de 3 de octubre, y desprestigiar al Tribunal Supremo y toda Justicia española ante la opinión pública española y europea, y especialmente ante los tribunales europeos, a cambio del voto positivo de los  partidos  independentistas a una ley de prespuestos y del fin último de permanecer el poder, no es igualmente un delito de alta traición.

El final del Templo y la crisis mesiánica

 

(Mc 13, 1-23; Mt 24, 1-25; Lc 21, 5-24)

 

Cuando uno de los discípulos de Jesús
mostró su admiración por el templo de Jerusalén,
profetizó el Maestro que de aquellos soberbios edificios
no quedará piedra sobre piedra.
Después, estando en el Monte de los Olivos,
frente al Templo,
con Pedro, Juan, Santiago y Andrés,
le preguntan cuándo sucederá eso y cuál será la señal.
Jesús les dice que  no se dejen engañar

cuando muchos vendrán usurpando su nombre,
y les evoca las varias señales
del clásico apocalipsis de Daniel:
muertes, guerras, alzamientos de reinos contra reinos,
hambres y terremotos,
que solo serán el comienzo
de los dolores de alumbramiento.

Habrá también señales que los afecten directamente:
los entregarán a los tribunales,
los azotarán en las sinagogas,
comparecerán ante reyes y emperadores,
para que den ante  ellos testimonio
de la causa del Maestro.
No deben preocuparse de su propia defensa:
que de ellos se ocupará el Espíritu Santo.
Serán traicionados en sus propias familias,
cuyos miembros lucharán hasta la muerte unos contra otros,
y serán odiados de todos a causa de su nombre.
Felices si perseveran hasta el fin.

Se mencionan también las señales terribles
de tribulaciones,
abominaciones
y desolaciones
en el pueblo elegido:
el intento de Calígula de erigir en el Templo
la estatua de Júpiter,
y escenas crueles
de la llamada guerra de los judíos:
la ciudad cercada, pisoteada por las tropas gentiles;

los muertos numerosos a filo de espada;
los huídos de las casas a los montes;

los llevados cautivos a todas las naciones;
los  falsos profetas y cristos con sus falsos mensajs y milagros
capaces de engañar, si fuera posible,
a los mismos elegidos.

(Marcos escribe su Evangelio tras la destrucción primera
de la ciudad santa de Jerusalén
en tiempo de Tito y Vespasiano,
convirtiendo el amargo suceso en profecía
de Jesús,
y da forma y esructura a los dichos que corrían
sobre el final del Tempo y la crisis mesiánica.
Mateo y Lucas transmiten el relato de Marcos,
con pocas discrepancias, muchos años más tarde)

 

Sobre la «Ley Puigdemont»

 

           Más que criticar y condenar la reforma del Código Penal, que el Gobierno Frankenstrein intenta llevar a cabo con sus socios de investidura, a fin de rebajar el delito de sedición, lo que todos los ciudadanos de la España constitucional debiéramos pedirle a este Gobieno y a estos partidos es que, aprovechando la sin igual circunstancia política, supriman por completo el Código Penal actual y redacten uno nuevo, a petición de boca de todos ellos, y tengamos así el Código que todos los independentistas y confederalistas soberanistas desean para conseguir sus últimos objetivos políticos.

Así conoceríamos de primera mano las intenciones de todos ellos; acabaríamos de una vez por todas con el Régimen de 1978; tendriamos paz entre las diferentes naciones ibéricas. Y aqui paz, y después gloria.

Estado político de Navarra

 

             El debate sobre el estado de Navarra tuvo su prólogo en la protesta airada de la policía foral, a pie de calle, pidiendo la división de la presidente del Gobierno y pidiendo al vicepresidente del mismo, Javier Remírez, que se ponga a trabajar. La cosa continuó con un largo discurso de María Chivite que, tras citar mal a San Agustín -con el que no debe de tener mucho trato-, fue aplaudida solo por los suyos, entre los que no se encuentran siquiera los consejeros de otros partido que no sea  el PSN. El único elogio que recibió fue el de su silvestre portavoz, Ramón Alzórriz, que se contentó con llamarla dialogante, tolerante, muy ribera y muy navarra, piropos que le deben de parecer los más sublimes. BILDU, haciéndose el zorro en todo lo demás, definió su propio pacto con el PSN sobre medidas fiscales de cortoplacista. GEROA BAI, además de refregarle por la cara el desmesurado retraso en las listas de espera, le echó en rostro el temor a defender el autogobierno allí donde se lo ponen incómodo, hurtando al Parlamento la capacidad de decidir el convenio económico. Otro socio del Gobiermo, el declinante PODEMOS, como para despedirse de la Cámara, amén de lamentar la ayuda de los navarros a Ucrania, lamentó también  el número de desmanes ibéricos que morirían en caso de que el TAV fuera por Ezkio. Y ya, para terminar, el socio de investidura, I-E, no aprobó siquiera la gestión del Gobierno, al que en su día votó.

Al terminar la performance foral, la policía foral estaba allí.

El fascista Félix Huarte

 

.   La vicepresidente segunda del Gobierno sanchista, la comunista Yolanda Díaz, no le ha llamado fascista, ni siquiera franquista (que para ellos es lo mismo), ha dicho de él algo mucho peor, que me niego a copiar aqui, del asco que me da. También me da  cierto asco que todavía cosas asi nos parezcan extrañas. como si no supiéramos por la historia lo que dan de si ciertas ideologías. Por cierto, ¿qué historia del Partido Comunista de España habrá leído en serio esta mujer? Tras el insulto soez y salvaje y tras el inicuo despojo de la medalla del Mérito al Trabajo a Félix Huarte, se vino ayer a Pamplona para que sus colegas de Sumar se lo agradecieran y se lo aplaudieran. ¿Sumar? Los que con ella estaban son los sumandos de toda la vida, en torno al PCE y PODEMOS, que no creo que ayuden a sumar mucho.

Un consejo para Yolanda Díaz: encargue a los muchos funcionarios de la Memoria Democrática que revisen papeles y saquen a la luz todos los franquistas (para ellos, fascistas), que desde 1976 integraron, con todo el derecho del mundo, las filas del PCE, del PSOE, de CyU, de CC, del PNV, del PRC, del TE…, con medalla o sin medalla, pero con alguna inquietante bicoca o compensación.

Y para el Gobierno de Navarra: Si acepta sin chistar, como suele, este atropello, retire a su vez la Medalla de Oro de Navarra de la memoria de Féix Huarte, concedida post mortem. Mantenerla es una flagrante contradicción. Y una afrenta, sobre todo, al Gobierno de Pedro Sánchez.

La primera firma del hombre

 

          El  primer dibujo de un homínido sobre la pared de su caverna fue la firma primera del hombre sobre la Tierra.

Él no pudo escribir su nombre, porque no lo tenía. Pero dibujó quizás uno de sus compañeros de covacha. O uno de sus  deseos más perentorios, una de sus necesidades, algo de sí mismo: un ciervo, un caballo, un reno.

Más adelante, se dibujará a sí mismo, después de verse en un espejo de agua clara.

Cambio de moral sexual

 

             Trata el vaticanista italiano Jacopo Scaramuzzi en su libro El sexo de los ángeles sobre las causas del cisma silencioso, que se está gestando dentro de la comunidad católica, cisma vivido por buena parte de los católicos al no seguir las enseñanzas de la Iglesia en materia sexual, congeladas hace siglos, cosa que no sucede en otros ámbitos, como el de la doctrina social, el ecumenismo, la liturgia o  la relación con la ciencia. Ya el cardenal jesuita Carlo Martini, arzobispo de Milán, según nos cuenta, decía que el retraso de la Iglesia era en este punto de 200 años, desde la Revolución francesa.

Aunque, según el experto italiano, el papa Francisco mantiene la vigencia de la Humanae vitae o condena con los peores términos el aborto, se da cuenta también de que son muchos los fieles que no comparten la doctrina sexual de la Iglesia, pero respeta su libertad y no trata de convencerlos. Lo que para supone un cambio radical de estrategia respecto de sus predecesores. Siendo dificilísimo que Francisco y sus sucesores afronten alguos cambios doctrinales en el futuro, ve con todo algunas señales en ese sentido, por ejemplo en la publicación por el Vaticano de la génesis de la encíclica Humanae vitae, donde se refleja que el papa Pablo VI tomó la decisión sobre los anticonceptivos sumándose a la minoría y no a la mayoría de la comisión de teólogos que se había creado para el estudio de la cuestión. Lo mismo ha ocurrido con la publicación en el portal oficial de noticias del Vaticano de  otro documento, donde aparece el futuro papa Juan Pablo I, entonces cardenal Albino Luciani, como opuesto a la prohibición absoluta  de los métodos anticonceptivos.

Scaramuzzi repasa otros puntos concretos de la moral sexual católica: homosexuales, aborto, divorcios y segundos matrimonios -donde Francisco ha sido más innovador-, relaciones sexuales, métodos contraconceptivos, celibato, ordenación de mujeres…, cuya doctrina tradicional les parece superada a muchos moralistas y pastoralistas, y sobre la que el actual papa ha adoptado una política gradual, porque debe garantizar siempre la unidad de la Iglesia. El actual Sínodo alemán, del que escribí el otro día, va en la misma dirección, solo que sin la prudencia y el tacto del pontífice.

La Iglesia –dice el vaticanista italiano- ha llegado a un punto de ruptura en la moral sexual. En los últimos años se han acelerado los cambios con los abusos, los homosexuales, las mujeres. Hay como una energía acumulada que puede explotar.