Recibo un power point -no sé cómo se dice en castellano-, así titulado, aunque más exacto fuera ponerle el título de «Cartas a Jesús», procedente de un colegio del sur de Italia, en el que el maestro de primera enseñanza fue recopilando durante años las más penetrantes, imaginativas, geniales… Todas me parecen encantadoras, preciosas, deliciosas, vamos. Y muchas bien profundas, dignas de un teólogo audaz. No puedo más que transcribir algunas de ellas: -«Querido Jesús: En la catequesis nos han dicho todo lo que haces. Pero cuando estás de vacaciones, ¿quién te sustituye?» (Marina). – «Querido Niño Jesús: ¿Tú cómo sabías que eras Dios?» (Carlos). – «Querido Jesús: ¿La jirafa la querías hacer así o fue un accidente?» (Patricia). – «Querido Jesús: Hemos estudiado que Tomás Edison descubrió la luz. Pero en la catequesis dicen que fuiste tú. Yo creo que te robó la idea» (Daría).