El mapa de la corrupción en España

En el diario digital EM podíamos leer ayer un interesante informe Ladrillo a ladrillo: la España del pelotazo. El mapa de la especulación, en el que, por toda la geografía española, se reparten responsabilidades alcaldes y concejales y otros políticos del PSOE, del PP -tanto monta,monta tanto-, de otros partidos menores e independientes. Este mapa no registra los puntos negros de las décadas anteriores, de lo que sabemos mucho en Navarra, y tampoco es tan completo como parece, teniendo en cuenta lo que cada uno de nosotros conoce de nuestro derredor. Sólo en el año 2005 se construyeron en nuestro país 800.000 viviendas, más que en el conjunto del Reino Unido, Alemania y Francia, y a la vez es donde más ha crecido el precio de las mismas en los últimos años. Una buena ocasión y un buen terreno -nunca mejor dicho- para toda clase de corruptelas y de corrupciones. Hace años que conocemos cuáles son las causas principales y directas: a) la recalificación con plusvalías, lo que no sucede en otras partes de Europa; b) la urbanización como derecho de los propietarios y no como deber de los poderes públicos; c) la lenidad de las sanciones en caso de ilegalidades y de abusos; d) la financiación de los partidos en esta cantera -otra metáfora que ni de molde-, siempre expuesta a la mordida, aunque sea de ladrillo, de cal o de cemento. Pero apenas si se ha hecho algo serio para remediar el mal. Mil proyectos aqui y allí, y ninguna medida seriamente escarmentadora y renovadora. Hasta Putin, cuando oyó no sé qué críticas llegadas desde España, replicó con retintín: -¿Qué van a decirnos en España, cuando están sus cárceles llenas de alcaldes acusados de corrupción?