Archivo del Autor: vmarbeloa

¿No te avergüenza tu avidez…?

 

         Leo con pasión el libro del psicólogo, psiquíatra y novelista norteamericano Irvin D. Yalom El problema de Spinoza, una exaltación vigorosa, tal vez demasiado acrítica, del filósofo judío portugués-holandés y su relación, a través del túnel del tiempo imaginario, con el nazismo hitleriano. Hoy me encuentro con una cita que el maestro de griego de Spinoza en Amsterdam hace de la Apología de Sócrates, de Platón, uno de  mis libros preferidos, pero al que tengo un poco olvidado hace algún tiempo. La cita, de resonancias evangélicas, es ésta:  ¿No te avergüenza tu avidez por poseer toda la riqueza, la fama y los honores posibles, mientras no te cuidas de dedicar un solo pensamiento a la sabiduría o la verdad, o al mejor estado posible de tu alma? La cita me causa una profunda impresión. Y me quedo un largo rato suspenso, como pocas veces me sucede, y menos en una novela.

¿El Estado en vilo?

 

Leo esta perla en un diario nacionalista vasco de Pamplona: El Estado en vilo por las fuertes lluvias y vientos.  El fanatismo comete  estragos, y entre ellos está el de escribir mal. Por no decir o escribir la nefanda palabra España (que es también Geografía), dicen y escriben Estado, que es sobre todo Derecho administrativo. ¡Y al Derecho administrativo, ay, no lo ponen en vilo las lluvias y los vientos!

Fin de las inmatriculaciones

 

          La ley hipotecaria de 1946 equiparó en su artículo 206 a la Iglesia Católica con los funcionarios públicos a la hora de poner a su nombre una propiedad, y en virtud de esa ley la Iglesia pudo registrar durante años muchas de sus propiedades. Quedaban exentos, por el Reglamento Hipotecario los templos católicos, de posesión inmemorial y pública. Por ello el primer Gobierno de José María Aznar permitió en 1998 que pudieran inmatricularse esos templos, desde catedrales a ermitas. La inmatriculación no es ni más ni menos que una forma cualificada de acreditar la posesión en el tiempo, es decir, la figura civil de la prescripción adquisitiva de un bien que no aparece inscrito en el Registro de la Propiedad a nombre de persona alguna. No parece que haya nada de inconstitucional en todo ello, y, por eso, en casi todas las demandas judiciales, que no han sido pocas, los jueces han dado la razón a las autoridades eclesiásticas. La nueva ley hipotecaria, que ha preparado el  Gobierno del PP y que se encuentra en trámite parlamentario, ya no cita a la Iglesia Católica. Entrará en vigor un año despuès de su publicación en el BOE. Lo que quiere decir que a partir de entonces no bastará para la inmatriculación de cualquier inmueble el certificado de la autoridad eclesiástica y el visto bueno del registrador, sino que aquélla tendrá que presentar pruebas concretas de posesión pacífica durante el tiempo anterior, lo que se llama «un expediente de dominio», y atenerse a la sentencia judicial. No tiene, pues, sentido lo que defienden algunas plataformas contrarias a la Iglesia: que la ley se aplique con carácter retroactivo, puesto que los registradores de la propiedad han tenido durante todos estos años potestad para negar cualquier inscripción, a pesar del certificado canónico y, fuera de alguna excepción, no lo han hecho. La mayoría de las leyes de Patrimonio Histórico de las Comunidades Autónomas reconocen también la propiedad de los bienes eclesiásticos a favor de la Iglesia.

Democracia e Islam

 

         No hay más que ver la involución de Países que podían ser una esperanza en la lenta marcha del Islam hacia la democracia: Turquía, Egipto; esta misma semana, Túnez… El Estado musulmán sigue siendo una comunidad religiosa y se basa en instituciones y jurisprudencia totalmente confesionales. Como un día fueron los Estados católicos, luteranos, calvinistas, anglicanos, ortodoxos… Recordemos que nuestras sociedades pluralistas y nuestros Estados aconfesionales o laicos surgieron, en buena parte, de los conflictos religiosos, que hicieron derramar demasiada sangre en casi todos los Países. Hubo, sí, ocasionales edictos de Nantes, treguas, tratados, paces y componendas entre unos y otros, pero la verdadera libertad de pensamiento y acción no llegó hasta finales del XVIII en unos pocos Países, y en la mayoría de ellos hasta el siglo XIX y XX. Países heraldos de las libertades, como Suiza, Inglaterra, Noruega… prohibieron hasta hace bien poco la entrada a los jesuitas. Y todavía en algunos de los Estados más permisivos del mundo en todos los sectores de la vida, como Holanda, Reino Unido y los escandinavos, exigen sus constituciones o costumbres para sus monarcas la confesión de una fe «nacional». Tengamos, pues, en cuenta todo esto para entender la resistencia de los Estdos islámicos al cambio de paradigma, de sistema social y de constitución política. Es cierto que el mundo en que vivimos no es comparable con el mundo que fue, y que los procesos históricos se mueven a un ritmo insospechado hace bien pocos años. Pero se trata de estructuras mentales, habituales y de acción, profundas,  medulares, constitutivas y fundamentales en cada País y en cada sociedad, muy difíciles de mover y mucho más de remover.- Lo que no quiere decir en absoluto que dentro de esas estructuras básicas puedan tener lugar y menos acomodo terrorismos yihadistas y movimientos de ese jaez, autores de crímenes de lesa humanidad, que deben ser combatidos, con el Derecho de gentes en la mano, por todos los Estados del mundo, sean cuales sean sus denominaciones y sus regímenes.

El asalto a la Ciudadela

 

         Desde el ventanal norteño de mi casa he visto a la nieve de febrero asaltar por las bravas; tomar enteramente, sin resistencia alguna, y pacificar con sosiego y apacibilidad los contrafuertes, los revellines y los baluartes de la Ciudadela de Pamplona. La nieve es ahora la que ocupa, domina y transfigura la arrogante Fortaleza. Los símbolos de la guerra se rindieron para siempre, y una paz blanca y silenciosa suena y se extiende a todos los contornos.

Mercadona

 

La catedrática Adela Cortina ha revelado que su Fundación  «Étnor» (Ética en los negocios y en las empresas) ha hecho algo que nadie había hecho hasta ahora en el mundo; una auditoría ética. – ¿Para quién? , le preguntan. – Para Mercadona.- Nuevo motivo, pues, para comprar en Mercadona.

«Que no nos partidicen»

 

Le preguntan a la catedrática de Ética  de la universidad de Valencia, Adela Cortina, una de las voces más limpias, honestas y amables de nuestra Universidad, por qué no se escuchan las propuestas de los intelectuales que buscan la justicia social. Y responde: En parte, porque tendemos a dividirlo todo de antemano entre carcas y progres, y eso hace imposible el diálogo. Hay temas que la sociedad estaría dispuesta a discutir pero nos dividimos de entrada. Sin diálogo no hay democracia. Es lamentable la partidización de la vida pública. Dices algo y te contestan: «Eso lo dice el PP», o: «Lo mismo dice el PSOE» . No, perdona, esto lo digo yo. Que no nos partidicen.- Lo que suelo decir tantas veces sobre la izquierda y la derecha. Pero quien divide el mundo en dos no piensa, embiste. Ya lo dijo Machado: De diez cabezas / nueve embisten/ y una piensa.

Terror anticristiano en Nigeria

 

A mi también me parece atroz la fotografía del vídeo que me envía un amigo y hago lo posible por esquivarla de mi vista. Se trata de 500 cristianos quemados vivos en Nigeria: holocausto monstruoso ante le indiferencia general. Pero merece la pena leer lo que nos dice el autor en Facebook de esa repugnante foto, que es el P.  Juan Carlos Martos, misionero claretiano, llevada a cabo con la intención de denunciar ante la opinión pública internacional un auténtico genocidio tan monstroso y bestial como los episodios más abyectos de los campos de exterminio nazis. El autor se extraña seguidamente de que en Facebook-España clasifiquen la foto como material pornográfico, violento e inapropiado, y  se le amenace con actuacuiones drásticas, si continúa haciendo cosas así para denunciar documentalmente la terrorífica conculcación de derechos humanos en Ngeria desde hace diez años contra los cristianos. Claro, Nigeria no es París, y un misionero claretiano no es Charlie-Hebdo, y los vulgares cristianos nigerianos de cada día no son Mahoma ni nada que se le parezca. En este caso la libertad de expresión es una provocación, un mal gusto, una incorrección que perturba los negocios de los seudoprogresistas que dominan los medios de comunicación, que no están para denunciar nada que no sea  denunciable por los órganos competentes de la correción impuesta por la moda de los que rigen el universo audiovisiual. De hecho -termina diciendo el P. Martos-, si las matanzas continúan, es  en buena medida porque se está ocultando la verdad al pueblo soberano, no vaya a ser que la sepa y le «indigne»: el silencio cómplice de los medios de comunicación propicia la indiferencia de la comunidad política internacional ante este holocausto monstruoso. (…) ¿Se imaginan la reacción del terrorismo islámico en el caso de una matanza de musulmanes a manos de cristianos de una mezquita? ¿Cómo y cuánto de beligerantes serían las portadas de nuestros medios de comunicación condenando los hechos?

«La Encrucijada liberal»

 

Ayer, en el Ateneo, participé en la presentación del nuevo libro sobre la guerra de la Independencia, del profesor y amigo Francisco Miranda, La Encrucijada liberal (1813-1814). En uno de los dos puntos que glosé, ponderé el intento de dos liberales madrugadoress navarros, Miguel Escudero y Alejanro Dolarea, por hacer compatibles, por cohonestar el nuevo régimen liberal de la Constitución de Cádiz y el régimen foral navarro, mutatis mutandis en ambos casos. Fueron los pioneros de muchos otros movimientos de políticos navarros, progresistas, moderados, conservadores, liberales, carlistas, integristas, nacionalistas vascos, republicanos, socialistas…, a lo largo de los siglos XIX y XX,  por conseguirlo. Cuando los hijos, nietos y bisnietos de todos ellos lo conseguimos en 1982, gracias a la Constitución de 1978, vienen ahora algunos pretenciosos adamistas a llamar a todo eso ¡el candado! ¡Cuando fue la llave maestra que nos abrió el Estado Social de Derecho y la incorporación a la entonces Comunidad Económica Europea, hoy Unión Europea, el acontecimiento político más importante del siglo XX, junto con la creación de la ONU, y de toda la historia de Europa, muy superior al Imperio Romano, con el que podría parangonarse!