Archivo del Autor: vmarbeloa

Virgen del Puy de Estella

 

         La talla de la Virgen del Puy -puy. puig, pueyo, podio, podium- de Estella, titular sedente de su basílica: pequeña, graciosa, forrada de plata, velada, coronada, y con la luna a los pies, parece datar de los últimos años del siglo XIII o de los primeros del XIV.

Pero la Virgen del Puy, como todas las Vírgenes venerandas, es mucho más que una talla. Es el centro de una larga y extendida tradición devota de Estella y de toda su comarca, que viene acá. en el mes de mayo, y aun durante todo el año, a mostrar su cariño, su gratitud y su confianza:

De nuevo, aqui nos tienes,
Purísima doncella,
más que la luna llena,
postrados a tus pies…

cantan las inolvidables Flores de Mayo.

El Reino de Navarra salió de la Edad Media con dos catedrales y cuatro de sus seis grandes monasterios -Irache, Fitero, La Oliva e Iranzu- dedicados a la Virgen María. A los que hay que añadir  el célebre Hospital de Roncesvalles. Y cientos de iglesias, capilas y ermitas.

Discuten los autores sobre la mayor antigüedad de unas imágenes marianas que otras, o sobre sus preferencias estéticas y sentimentales: entre las rígidas, hieráticas y frontales Vírgenes románicas -trono de Dios-, y las mucho más libres y naturales Vírgenes góticas -madre de Dios-, que serán, más o mernos, imitadas por los estilos artísticos posteriores hasta hoy mismo.

Cada uno tiene la suya, sabiendo que todas representan a la misma Virgen Madre de Jesús y Madre de Dios.

Pero, si por la belleza de la  talla pudiera elegirse, yo me quedo con las de Irache, Echálaz, Ujué, Miranda de Arga (ermita y parroquia), Zurucuain, Tudela (catedral), Obanos, Los Arcos, Fitero, Arizaleta, Berbinzana, Mendigorría (ermita), Azagra (ermita), Artajona (San Saturnino), Puente la Reina (Santiago), Arzoz, San Adrián. Bargota, Mélida, Ecala, Cintruénico, Genevilla, Galdeano, Urbiola, Sangüesa (Santa María), Roncesvalles, Ochagavía, Izalzu, Pamplona (Virgen del Amparo, del Consuelo, de la O, en la catedral, y de San Nicolás), Sorauren, Arguedas (ermita), Marcilla (Agustinos), Cortes, Castillonuevo, Azcona (Mendigaña), Desojo, Garinoain, Idocin, Liédena, Marañón, Ollobarren, Ribaforada, Villafranca (Portal), Huarte-Pamplona. Y , claro, la Virgen del Puy de Estella.

Los cristianos de Siria

 

       Cuando llegan a España los primeros refugiados orientales, nos enteramos, y no por la prensa diaria, que la Comunidad española de Sant Egidio, impulsora de esta vía en Italia, y con la que colabora la Conferencia Episcopal Española, propuso hace meses al Gobierno abrir un corredor humanitario para atender a los refugiados hacinados en Líbano, Etiopía, Marruecos o Jordania, y evitar así  las mafias. Las elecciones de diciembre hicieron demorar la iniciativa y ahora parece que otras vías comienzan a abrirse a la par. Por otra parte, nos llega la queja amarga de Rodrigo Miranda, religioso chileno quien, tras una experiencia de diez años en Gaza, Egipto y Jordania, es hoy, y desde septiembre de 2011, el responsable de la catedral católica latina de Alepo, la ciudad siria con 8.000 años de historia. Miranda recalca que los cristianos, de todos los ritos, son la minoría que más sufre, en Siria y cuando se van de Siria: Los medios lo ocultan, pero los cristianos no son admitidos en los campamentos de refugiados por no ser musulmanes. Esto ocurre en Oriente Medio, pero también en Europa, y nadie lo evita. Han de alojarse en casas paticulares, al mediar sus Iglesias. Pero el chileno dice aún cosas más duras;  En la catedral católica latina de Alepo se repartem 17.000 comidas diarias y a nadie se le pregunta por su fe, pero en las mezquitas no ayudan a  los que son cristianos. El gesto del Papa de llevarse de Lesbos a 12 refugiados y que todos ellos sean musulmanes ha causado mucho dolor aqui. Más polémica aún es su posición  rotundamente favorable al presidente Al Assad y su declaración de que en Oriente el diálogo no marca la civilización sino la idea de poder:  Sólo los regímenes autoritarios funcionan en este contexto. (…) Es una falacia la idea de que existe una oposición moderada en Siria.

¿Un fracaso de los políticos?

 

         Si el estribillo común de los medios informativos es que la repetición de las elecciones es un fracaso de los político españoles, una recopilación de comentarios de una docena de intelectuales españoles nos lleva mucho más allá. Lo que aqui ocurre, según uno u otro de estos escritores, es que este es un país sin verdad (Ricardo Menéndez Salmón, con cita de  Leonardo Sciascia). De poca calidad humana y ningún sentido de Estado. (Fernando Aramburo). Un país, que no ha superado sus demonios familiares: el caínismo y ciertos comportamientos anarcoides (Antonio Colinas). Los que han fallado son los votantes que han elegido esos políticos (Fernando Sánchez Dragó). La nuestra es una sociedsd fallida, «demogresca», una sociedad dividida (Juan Manuel de Prada). Somos muy vanidosos y muy tontos. Muy egoístas. Juventud y egolatría (Álvaro Pombo). Sólo querían llegar al Gobierno, pero no darnos un Gobierno (Fernando Schwartz). Donde prolifera la cultura de la queja y de la protesta, el imperio del «derecho a» sobre la «obligación de», y la práctica inexistencia de la deliberación razonada y matizada (Javier Elzo).-  No basta, pues, hablar sólo del fracaso de los políticos.

Tanto entusiasmo por el fútbol español…

 

        ¿Cómo es posible? Si España les roba y oprime. Si tienen tantos independentistas catalanes y seguidores a la vez de F. C. Barcelona tantas ganas de desconexionarse de España y de crear la República Catalana. Si España es para ellos un Estado fallido, Si España es  también para ellos un país tan atrasado, tan ruin, tan poco democrático… ¿Cómo pueden tener tal entusiasmo por jugar y ganar la Liga del Fútbol Español? ¿Cómo pueden sentir esa locura de júbilo al ganar la 28 Copa del Rey de España, recibida de las propias manos reales?

Estella gótica

 

        Cuando Estella alcanza su mayor edad económica y social. el rey Teobaldo II  funda (1258), sobre el barrio de la judería, el monasterio de Santo Domingo, a la vez que protege a franciscanos y benedictinas. Pronto llegarán las clarisas y otras órdenes religiosas.

De aquel gótico temprano y vigoroso nos quedan los tres grandes volúmenes prismáticos de la iglesia, del dormitorio y del refectorio, con aires de fortín. Mucho de lo que un día fue residencia real, centro de estudios, y convento -cuyo último intento llegué a conocer en los sesenta-, es ahora una confortable residencia comarcal de ancianos.

Si bajamos por esas cómodas escaleras, entre cedros, fresnos y  yedras, llegamos pronto, en pleno Camino de Santiago o  Rúa de Peregrinos, a la iglesia del Santo Sepulcro (s. XIV). Su portada es al gótico lo que la de San Miguel al románico.

Esos apóstoles erguidos, expuestos bajo nichos trilobulares, de largos cabellos y barbas, de vestidos plegados y variado movimiento escultúrico, nos miran ya con la viva expresión cercana de sus ojos almendrados y de su boca enternecida, a punto de florecer en la «sonrisa gótica» de sus homónimos franceses.

Asi los veían, sorprendidos y admirados, los peregrinos jacobeos.

Así los vemos hoy también los peregrinos del eterno camino del arte y de la vida.

Historia de la anticoncepción

 

         Debo al interesante boletín semanal Novedades Fluvium, que redacta el infatigable y benemérito Luis de Moya, de la Universidad de Navarra, tan preocupado siempre por el aborto en todas sus dimensiones, esta pequeña historia de la anticoncepción, que yo desconocía hasta hoy. Resulta que entre las poblaciones de Egipto ya se llevaban a cabo prácticas anticonceptivas, como el coito interrumpido o el uso de tapones vaginales (año 1550 a. C.). En India y China, donde también se conocían los tapones y ungüentos vaginales para impedir la fecundación, encontramos documentos sobre pociones que provocaban la esterilidad femenina o un aborto sin dolor. En algunas poblaciones indígenas de América existía la costumbre de masticar plantas con el fin de evitar el embarazo. En Egipto se conocía el condón a partir del año 1000 a. C, y la técnica alcanzó un dessarrollo  especial en Japón dos mil años después. También el aborto fue en la antiguedad una especie de plan B de la anticoncepción. Platón y Aristóteles defendieron el aborto, y hasta el abandono  de los niños y el infanticidio en el caso de deformidad o de mala constitución física: de los nacidos; el segundo de ellos conocía la técnica anticonceptiva de untar el útero con aceite de cedro. Asimismo en la Escuela hipocrática (siglos V-IV a.C) se conocía el uso de pociones que podían asegurar la esterilidad  por un año, y se recurría a distintos métodos para extraer de la vagina el semen masculino después de la relación sexual. Entre los autores romanos, Sorano de Éfeso (s.I-II d.C.), considerado uno de los padres de la ginecologia antigua, menciona algunas técnicas, como el lavado de la vagina, movimientos de la mujer para impedir la entrada del esperma en el útero (presentes tambien en Lucrecio, s, I a. C.), y otras de tipo químico, como pociones de hierbas y otras sustancias. El mundo cristiano condenó las prácticas anticonceptivas, el aborto y el infanticidio, pero no por eso desaparecieron en muchos sitios las viejsas técnicas anticonceptivas. El condón apareció ya en en la segunda mitad del siglo XVI y alcanzó su mayor perfección en 1843, cuando se descubrió cómo vulcanizar el caucho, mientras el uso del diafragma en la mujer comenzó a generalizarse en Occiddente en 1883, a partir de los trabajos de Wilhem Mensinga.

Un ángel en la carretera

 

          Una de las últimas tardes de mayo, frescas de sol y soleadas de viento templado, nos fuimos a dar la vuelta de Aranguren, todavía con los trigos verdoyos y los primeros alcaceres ceriondos, rizados por la brisa primaveral. Habiamos pasado entre la guardia frondosa de la alameda supérstite, en el tramo que desde Ilundain nos lleva hacia Labiano, cuando una de las ruedas delanteras comenzó a deshinflarse y a dar tumbos, y tuvimos que parar en un pequeño espacio baldío, que por fortuna había en el margen de la calzada. Llamamos a los servicios de Auxilio en carretera, que prometen la pronta venida de los servicios de Grúas Navarra. Estamos situados, a efectos de identificación, a kilómetro y medio de Ilundain, entre un trigal y un campo de colza, con las últimas flores que huelen a miel silvestre. Y en esto que acierta a pasar por allí un motero, se para y nos pregunta si pinchó la rueda. Aparca la moto Yamaha junto al coche, se quita el casco, nos saluda, y se pone a mirar la rueda deshinchada. Es alto y fuerte, treintañero. Viene desde Estella, camino de Burlada. Nos hace abrir el maletero, coge la rueda de repuesto, el gato y la llave. Coloca el gato, desmonta la rueda, soltando los tornillos, y nos muestra el clavo causante del accidente. Pone la nueva rueda, pero no acaba la operación, por respeto a los que están a punto de llegar, que algo, clero, tendrán que hacer. Desde  la cercana Granja  Haritz Berri de Ilundain pasan paseando cinco chavales y una chavala con un monitor, y se detienen un poco ante el espectáculo. La chavala, más descarada, le pide al motero sentarse en el sillín y nos pide después un cigarro. En vano. Sus compañeross, que parecen tímidos, se sonríen y uno de ellos pregunta si se pinchó la rueda. Son los primeros testigos de esta obra buena. El motero nos dice luego que está acostumbrado a estas cosas, que le gusta y le divierte. Bendito él. Hablamos de los moteros y de sus desgracias en carretera. –Tenemos mala fama -comenta-, pero no somos tan malos. (Las noticias de estos días hablan de la siniestralidad en moto, que en las carreteras españolas ha subido un 32% en el último año: en 2015 fallecierom, en las 24 horas posteriores al accidente, un total de 247 personas.). Llega la camioneta de Grúas Navarra y resulta que el gruista y el motero se conocen. Se saludan afectuosamente. Como el gruísta encuentra todo hecho, sólo queda firmar el parte y recomendarnos que vayamos despacio hasta Pamplona y que primeramente hinchemos la nueva rueda, que está poco llena. Por lo que hablan los dos, nos enteramos que nuestro ángel protector vive y trabaja en Barañain. Con toda clase de razones de agradecimiento, le despedimos, deseándole que todos se comporten con él, como él con nosotros. Nos cuenta  entonces que hace poco, en un accidente bastante grave que tuvo, nadie se detuvo a ayudarle. Malditos sean.

Santa María de Olite

 

Aunque la iglesia de Santa María, dentro del recinto real, no fue capilla del palacio, que  tenía la suya dedicada a San Jorge, los reyes la favorecieron harto y celebraron en ella los actos más solemnes: la jura de los Fueros antes las Cortes por la infanta doña Juana, primogénita de Carlos III , o los funerales de la reina doña Leonor.

En la portada del templo estalla el esplendoroso rosal del gótico pleno, que florece la historia redentora de Cristo, dentro de la historia de la humanidad -incluidos los reyes de Navarra de entonces- y toda la creación.

Varios maestros pusieron sus hábiles manos en la obra, siguiendo probablemente los cánones del  taller Notre Dame de París, donde los reyes Juana I y Felipe el Hermoso se llamaban reyes de Francia y de Navarra (1285).

Sonríe la Virgen de piedra, en medio del tímpano, con sus mejilas de fruta, boca y nariz perfectas, y ojos avellanados, la cabeza con velo y ligera corona flordelisada.

Bajo la bóveda gallonada de nervios, de la capilla, mayor, resplandece el retablo renacentista (1514), obra del imaginero Uguet, vecino de Olite, probablemente del pintor Pedro de Aponte. Rica, expresiva y colorista iconografía, presidida por los luminosos ojos de la Virgen del primer tercio del siglo XIV, que ensaya una dulce sonrisa.

Ruega por nosotros / amorosa Madre
para que tu Hijno / no nos desampare.

Últimos aforismos

 

No se puede poner impuestos a los que no tienen imponibles.

Si en inglés llueven cats and dogs (gatos y perros}, en español no nos quedamos atrás. No solo llueve a cántaros, sino hasta capuchinos de punta.

Lo malo de las canas al aire es que caen a tierra muy pronto.

Hemos llegado a un punto en que los agnósticos suelen presumir de agnosticismo y hasta de ateísmo, mientras los creyentes no se atreven a confesar su fe. No se qué sea peor.

Julio Caro Baroja en Vera

 

      Desde que el novelista donostiarra Pío Baroja Nesi (1872/1956}, estudiante de bachillerato en Pamplona (1881/1886}, compró en 1912 la casa Itzea en el barrio de Alzate, la villa Vera de Bidasoa tuvo en ella su mejor y mayor referencia.

El más cualificado novelista español de entonces hizo pasar a sus novelas muchos de los personajes de esta villa fronteriza, agraria, ganadera, industrial, comercial, aduanera, clerical, militar y contrabandista, castigada por las guerras carlistas y liberales: Campesinos, funcionarios, soldados, desertores, exiliados, refugiados, perseguidos, sospechosos, vagabunbdos, patriotas, conspiradores, pícaros y aventureros… Jaun de Alzate  (Señor de Alzate}, del apellido que aquí tuvo palacio, es uno de los caracteres mejor logrados, símbolo del mundo pagano frente a la cristianización progrediente, incluso de su propia hija.

Varios Baroja han tenido intensas relaciones con Navarra. Serafín, ingeniero y escritor, padre de Pío. Ricardo, pintor, grabador y escritor, hermano del novelista.  O su sobrino Pío Caro, escritor y cineasta. Julio Caro Baroja  (1915-1996},  hermano del anterior, ha sido uno de los intelectuales españoles más sólidos, más cultos y respetados, y un hombre clave en la cultura navarra de este último medio siglo. Etnólogo, historiador, sociólogo y ensayista, ha dedicado a nuestra tierra y a nuestra gente algunos de sus mejores trabajos y varios años de su vida. Muerto y enterrado en Vera, su nombre va unido a los de José Yanguas y Miranda, Julio Altadill, Arturo Campión o Jose Maria Lacarra.

-Desde la ventana de mi cuarto oigo el rumor de un arroyo, el Shantellerreca, que se desliza a los pies de la casa, y contemplo el pueblo, que se extiende formando una curva. Alli enfrente, se levanta la iglesia, con su torre de pieda cuadrada. Las blancas palomas revolotean en derredor suyo, el cielo esta azul. y la pena de Aya traza en el horizonte la llnea de su cresta  almenada (Pío Baroja)