Archivo del Autor: vmarbeloa

Últimos aforismos

 

Mi vida es mía y con ella hago lo que me da la gana -grita en la calle una mujer exaltada, dentro de una manifestación junto a las Cortes en favor de la eutanasia. Con ese argumento, quizás el más extendido, cualquier cosa puede devenir un hecho tenido como derecho.

Eutanasia: ¿derecho a morir bien? No: derecho a que nos maten o a que nos matemos bien.

La amarga controversia sobre si, al fin, la banda terrorista ETA ganó a perdió, podría acercarse a la realidad, si decimos que España, o la Democracia española, derrotó a ETA, pero no a sus principales argumentos políticos.

El pintor italiano Arcimboldo es el más fructífero de los pintores del siglo XVI.

 

El Dios de Dag Hammarskjöld

 

        Hijo del que fuera primer ministro socialdemócrata de Suecia durante la primera guerra mundial, doctor en economía política, tras varios cargos gubernamentales, llegó a ser el segundo secretario general de la ONU (1953-1961), volcado en el desarrollo democrático y económico de los países del llamado Tercer Mundo. El recorrido espiritual de su vida está recogido en su libro Marcas en el camino, una suerte de diario, donde incluye también poemas y citas de sus lecturas desde el año 1925 hasta su muerte, en un accidente aéreo en el Congo, donde se hallaba en una misión de paz. Premio Nobel de la Paz póstumo, ese mismo año.

     Dios no muere el día en que dejamos de creer en la divinidad personal. Pero morimos el día en que neuestras vidas dejan de estar iluminadas por el permanente resplandor, renovado cada día, del milagro. Fuente que está más allá de toda razón.

Nuestra más profunda verdad creadora adivina en los demás una correspondencia y siente por ello su propia universalidad. Así nos hace acceder al conocimiento de una fuerza de la que ella misma no es más que una chispa en nosotros.

Así fui yo con Dios en sueños, a través de la profundidad del ser: muros que ceden, puertas abiertas, silencio, oscuridad y frescor, de sala en sala -familiaridad, luz y calor en las almas-, hasta que en torno mío hubo la inmensidad en la que hemos confluido y en la que seguimos viviendo, como los círculos producidos por las gotas que caen en las espaciosas aguas calmas y tenebrosas.

La experiencia mística. Siempre aquí y ahora, en la libertad que se confunde con el aislamiento, en un silencio que nace de la calma. Pero esa libertad es una libertad de acción, esta calma es una calma entre seres humanos. Ese misterio es constante realidad para quien, en el mundo está libre de sí mismo; realidad en la tranquila madurez, bajo la espera acogedora de la aceptación. El camino hacia la santificación, en nuestros días, pasa por la acción.

A lo pasado, ¡gracias!; a lo que ha de venir, ¡sí!

Así, todas las mañanas, será el mundo creado de nuevo, perdonado, en Ti, por Ti.

La Covid-19, un nuevo Herodes

 

Todos los monstruos del mundo,
que te han perseguido,
niño del alma,
alma de niño,
año tras año,
siglo tras siglo,
por crueles que fueran,
no pudieron contigo.

Ni contigo puede ahora
este Corona-virus,
monstruo invisible,
crudo enemigo.

Tú nos traes la luz,
tú nos das el sentido
de la historia del mundo
y del ciego destino.

Tú no cambias las leyes
de este mundo finito.
Tú eres Hjo del Hombre
y de su carne Hijo.
Pero nos das la fuerza
del santo Espíritu
para vencer la muerte,
para morir invictos.
Como moriste tú
derrotando al Maligno,
que Maligno es el mal
en todos los sentidos.

La Covid-19
busca nuestro castigo.
Contigo lucharemos
por vencerlo y rendirlo.

Todos los monstruos del mundo,
que te han perseguido,
niño del alma,
alma de niño…

Domingo de la Sagrada Familia

 

Lc 2, 22-38*

 

El evangelista Lucas,
poco enterado de costumbres judías,

   mezcla el rito purificador de las mujeres parturientas,
a los cuarenta días de nacer el primogénito,
y el del rescate del mismo
-consagrado en principio a Yahvé-,
por cinco siclos de plata,
a los ocho días de vida,
el dia de su circuncisión.

Buena ocasión para Lucas de emplazar a la familia
en el templo de Jerusalén,
centro predestinado por Yahvé para salvar el mundo.
Igual que en la presentación de Juan,

toma como modelo el viaje de Ana y Elcaná,
padres de Samuel, al santuario de Silo,
para consagrarle al servicio de Dios,
siendo bendecidos por el sacerdote Elí.

Un hombre piadoso y justo, que esperaba
la consolación de Israel, de nombre Simeón,
bendice esta vez a María y José
y recita un himno preevangélico,
similar al cantado en el templo por el padre de Juan,
Zacarías.
Igual que Jacob, que pudo morir en paz,
cuando encontró a José, su hijo,
Simeón, tomando a Jesús en sus brazos,
se alegra de que Dios haya cumplido su palabra:
Sus ojos han visto por fin la salvación,
preparada para todos los pueblos:
luz para los gentiles
y gloria para el pueblo de Israel.

Pero Jesús será también
según el segundo trístico del himno,
bandera de división y de rechazo,
signo de contradicción.
Unos se levantarán y otros
caerán ante él.
Para unos será piedra de tropiezo
y para otros piedra de victoria.
María llevará en su propia vida
el destino doloroso de su pueblo.

Faltaba aquí la figura paralela de Isabel
en el relato sobre Juan.
Lucas añadió por eso  la de Ana, profetisa,
viuda octogenaria, modelo de los pobres de Yahvé,
que servía a Dios en el templo,
y que hablaba de Jesús
a todos aquellos que, como ella misma,
esperaban ansiosos
la
liberación
del pueblo judío.

 

* Ver la introducción al Evangelio de la Infancia, de Lucas, en la entrada del día 20.

 

 

Loas pastores de Belén en tiempo de pandemia

 

Era de mirar,
era
de ver
los rudos pastores
de Belén
con mascarillas
guardando la vez,
para acercarse,
tras el anuncio del ángel,

a Jesús, a María y a José,
midiendo la distancia:
uno por uno, y no dos,
y menos tres.

No, no, nada de corderos:
un poco de queso y leche,
muy bien.

Y  lavaos las manos,
una y otra vez,

con el fresco de la noche,
que aquí… no hay gel.

Día de Navidad

 

Lc 2, 1-21*

 

El nuevo David
nace en la ciudad de David,
Belén Efratá,
en un caravasar de peregrinos,
no en un albergue extraño.
  Sab 7, 4-5                    María, su madre,le envuelve entre pañales y cuidados,                   
porque ningún rey comenzó de otro modo su existencia,
al decir del libro de la Sabiduría
sobre el rey Salomón.

Y le acuesta en el pesebre,
donde Dios sustenta a su pueblo predilecto.
       Is 1, 3                                      Esta vez, el buey conoce a su dueño                                                         y el asno el pesebre de su amo,
según el profeta Isaías.

Los pastores de Belén, pastores del rey pastor,
los pastores del aprisco de la Torre del rebaño
cantada por Miqueas,

precursores de todos los creyentes,
son los primeros en óír el anuncio luminoso del ángel,
la buena noticia, una gran alegría,
por encima de todas las noticias luminosas del Imperio:

la venida al mundo del Señor y Salvador
-títulos entonces exclusivos del emperador de Roma-,
pero envuelto en pañales y acostado en un pesebre.
Allá van, a toda prisa, los pastores,
que luego contarán y cantarán,
primeros apóstoles,
lo que vieron y  oyeron.

Lucas pone entonces un himno preevangélico
en boca de los ángeles celestes:
¡Gloria a Dios en el cielo
y en la tierra paz a los hombres agraciados por Dios!
La paz más fructífera que la pax romana,
más pura y extendida que la pax augustea,
que se impone siempre por las armas.

María, ejemplo de creyente y discípula,
única testigo de aquel nacimiento,
guarda todo lo ocurrido en su memoria maternal,
y lo recordará no pocas veces
en la vida oculta y pública de su hijo, Jesús de Nazaret.

  • Ver la introducción al Evangelio de la Infancia de Lucas, en la entrada del día 20.

 

 

El corona-virus llega a Belén

 

Como le pintan mayor
-y yo sé muy bien por qué-,
Maria teme que alguien
le contagie a san José.

 

Previene que no le vean
sus parientes en Belén
y evita todo contacto
que tenga que ver con él.

 

Como persona  de riesgo,
tampoco él se deja ver,
si no es con la mascarilla
cuando sale a algún quehacer.

 

Las distancias se las marca
el caravasar por ley,
y María ha conseguido
que separen el pesebre
de la mula y… del buey.

 

Como le pintan mayor
-y yo sé muy bien por qué-,
María teme que alguien
le contagie a san José.

 

Eres tú… (villancico del papa Francisco)

 

(Digo villancico del papa Francisco, porque lo he escrito esta tarde partiendo de una especie de felicitación del papa (Mensaje navideño del papa Francisco), que un amigo músico me envió en un vídeo hace tres días. En él Francisco va dirigiéndose a cada un de nosotros, invitándonos a  hacer nuestro el ubérrimo contenido de la Navidad:  el pino, la estrella, la campana, los ángeles, la música, la tarjeta, los regalos, la cena… la misma Navidad eres tú, cuando… Yo me quedo con menos motivos y con menos exigencias, con el potencial, equivalente al cuando papal, en cada caso.)

 

Eres tú…

 

Abeto de Navidad,
si sigues luminoso, verde, enhiesto.

Campana de Navidad,
si llamas al gozo compartido del Misterio.

Ángeles de Navidad,
si das la buena noticia como ellos.

Música de Navidad,
si cantas la gloria del Señor en el silencio.

Tarjeta de Navidad,
si os felicitáis por el Nacimiento.

Estrella de Navidad,
si guías a los hombres hacia el Reino.

Los Magos de Navidad,
si sigues a la estella y todos sus movimientos.

 

«Militancia y represión»

 

        El título principal del libro dice el objetivo principal del mismo. El subtítulo: La Federación Española de la Enseñanza (FETE) en Navarra (1931-1936), dice de quién se trata. Sus autores son los historiadores navarros; Reyes Berruezo, Juan José Casanova y Francisco Javier Ema, especialistas en la historia de la Educación. Las 381 páginas del volumen ya indican que se trata de una obra sólida, que va desde el tránsito del asociacionismo al sindicalismo del magisterio (1907-1931), pasando por la actuación pública del sindicato (1931-1936), hasta la represión durante la guerra civil. Una veintena de interesantísimo perfiles biográficos de sus principales militantes y dirigentes, más una decena de Anejos y una treintena de Tablas relacionadas, en toda clase de temas, con los militantes y afiliados a la FETE, junto a una rica bibliografía referenciada, a lo que hay se añade una selección de raras fotografías, mapas y abundantes reproducciones documentales, hacen de este libro un verdadero capolavoro sin igual en un campo de investigación tan complicado.

Quiero resaltar en esta obra colectiva el rigor y la seriedad con que se ha llevado a cabo el trabajo. Estamos demasiado acostumbrados a otro tipo de tratamiento  a la hora del estudio de la represión, sea cual sea, en la historia contemporánea española. Fácilmente los libros dedicados a ella suelen acabar, en el mejor de los casos, en apasionadas hagiografías. Aqui, no. Aqui no se empieza con la represión y se acaba en ella, o, con mucha suerte, y de prisa y corriendo, con la militancia anterior, sino al revés: cada militante, y todos en conjunto, tiene su compleja historia, con sus méritos y deméritos, con sus luces y sombras, con sus aciertos y desaciertos. Para llegar después al mismo, esencialmente injusto, trágico final. Tratados siempre, como es natural, con respeto y afecto, pero con esa exigencia de la disciplina histórica, que impone la verdad más objetiva posible en cada caso, en cada actuación, en cada vida. Un éxito.