Abascal versus Iglesias Turrión

 

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Mientras tú animabas a la afición que te jaleaba a salir a cazar fascistas o a pegar a un lumpen, y quizás mientras tú leías cómo se hace un cóctel molotov, yo empezaba la madrugada apagando el fuego de la tienda de ropa de mi padre arrasada por el fuego de los cócteles molotov de los amigos de tus amigos.

Mientras tú te dedicabas a acosar a los que no piensan como tú en la universidad -me acuerdo ahora de Rosa Díez-, yo veía pasar el féretro de Gregorio Ordóñez entre vivas a España, o velaba el cadáver de Jesús Mari Pedrosa, asesinado en la la puerta de su casa en Durango.

Mientras yo rendía honores a Manuel Indiano, abatido a balazos en su tienda de golosinas de Zumárraga, tú cogías un vuelo para tu paraíso venezolano o iraní para aprender cómo jodernos más la vida.

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                            (De la carta de Santiago Abascal a Pablo Manuel Iglesias Turrión)