Aunque el número de mujeres en puestos de Gobierno haya crecido tanto en todo el mundo, siguen los movimientos feministas y cualquiera que tenga la cabeza sobre los hombros quejándose del muy reducido número de las que ocupan magistaturas políticas relevantes. Ahora que sigo estudiando el siglo político de oro español (s. XVI), subrayo el alto número de mujeres que tuvieron altos poderes en el que fue el Imperio más grande del mundo en aquel tiempo, que nunca fue superado antes ni lo sería después, y sólo puede compararse con el mejor momento del Imperio Británico. Isabel de Castilla, titulada «la Católica» por titulación pontificia, fue la mujer más importante de toda la Edad Media española, fallecida a comienzos de siglo. Pudo haberla sucedido en el trono de España su hija Juana I de Castlla, casada con el archiduque borgoñón Felipe el Hermoso, hijo del emperador del Imperio Romano-Germánico, Maximiliano de Austria, pero desgraciadamente tuvo que consumir su vida durante medio siglo retirada en la villa de Tordesillas, por padecer una grave demencia. La hermana menor de Felipe, y tía de Carlos V, la archiduquesa Margarita de Austria, fue durante muchos años regente y gobernadora de los Países Bajos españoles, donde le sucedió una hermana de Carlos, María, que había sido hasta su viudedad reina de Hungría. Hermanas del emperador ocuparon varios tronos europeos: Leonor, el de Portugal y, después, el de Francia; Isabel, el de DInamarca; Catalina, el de Portugal. La esposa del César Carlos, la bellísima e inteligentísima emperatriz Isabel del Portugal, fue la auténtica reina ejerciente de España y de su Imperio en los largos años de ausencia de España de su marido, ocupado en las guerras de Italia, Francia, África y Países Bajos. María, su hija, fungió junto con su esposo Maximiliano, futuro emperador, varios meses como goberndora de España, tras la muerte de su madre y en ausencia de su padre, igual que su otra hermana más joven, Juana, sólo que ésta durante mucho más tiempo, ausentes su padre y sus hermano, el nuevo rey, Felipe. Nunca en toda la historia de la Monarquía española, hubo tantas mujeres españolas en los tronos europeos. Y no creo que en Europa, ni en tiempos de Catalina de Médicis, de Maria Teresa de Austria, de Catalina de Rusia o de la reina y emperatriz Victoria del Reino Unido, hubiera tantas mujeres con poderes efectivos. Lecciones de la historia.