Si la compasión es el fundamento de la cultura, quien desprecia y rechaza la compasión es un hombre enfermo. Aunque se llame Nietzsche. El bien no consiste en conseguir o aumentar el poder. Las causas de la felicidad, como las de la desdicha, son muchas y complejas. Pero no hay felicidad sin compasión. Tampoco con todo el poder posible.