Una sociedad telefonizada

 

            Somos ya una sociedad movilizada por el teléfono (móvil). Somos teléfonos móviles y movientes, andantes. Con todo lo que eso significa: Movilidad suma y fatiga suma. Libertad sin tiempos libres. Interacción e interdiálogo constante, sin el correspondiente acopio de confianza.  Carencia de silencio y búsqueda frenética de reposo. Dependencia del tiempo de reloj y sin conciencia de espacio. Alerta y ansiedad perenne. Vida vivida a la intemperie. Decisiones repentinas, inmediatas. Escritura forzosa, breve y continua. Homo videns et audiens itinerans. Ser humano que ve y oye, mientras camina. Sin mucho tiempo para pensar, ni para vivir, de tanto aparente convivir.