Trump va por ella

 

                      La obispa episcopaliana (anglicana) de Washington, Mariann Edgar Budde, ha estado recibiendo amenazas de muerte desde que, en el servicio religioso en la catedral de la inauguración del mandato presidencial, le pidiera al presidente Donald Trump compasión para todos aquellos que tienen miedo tras su llegada a la Casa Blanca: millones de migrantes y sus hijos, y miembros de LGTBIQ+

Comenzó el mismo Trump a mofarse de ella y a insultarla, llamándola izquierdista radical y otras  sandeces; continuó el equipo presidencial pidiéndole que  pidiera excusas al presidente, y siguieron después las amenazas. Hubo entre los republicanos quien pidió su deportación. Como en Rusia, Irán o Pakistán.

La verdad que esas evangélicas palabras, todo un alegato profético en la mejor tradición de los profetas de Israel y de Jesús de Nazaret, se ha hecho viral, como ahora se dice, y ha recorrido el mundo. Pasarán a la historia del coraje universal, junto al conocido mensaje de Martin Luther King.

Cuando ahora me piden que firme una iniciativa de adhesión a  M. E. Budde, lo hago con las dos manos. Espero que nuestra adhesión, que es asimismo protesta, sea multitudinaria,  y que frente a un presidente despiadado resplandezca la virtud de esa hija de la Iglesia cristiana, fiel a la persona y a la vida de Jesús de Nazaret.