–La inevitable trascendencia, presencia secreta y activa de Dios, la encuentra el filósofo francés Marcel Blondel en toda percepción, voluntad o deseo humano. Es la convicción más primitiva y más esencial en fuerza, profundidad y excelencia, más preciosa que ninguna otra, y fundamento de todas las demás. Merece el nombre más rico y más cálido, de crencia. Anterior a cualquier reflexión, es el fondo de todas ellas. Ninguna se libra de él.
-Resulta que la llamda flora intestinal es en verdad fauna intestinal: millones de bacterias y más de 3.000 especies diferentes.
-Lo que diga un científico ateo sobre Dios no va a misa.
