-Nadie ni nada escapa al ser. Todo está dentro de su red envolvente.
-¿Podría el espíritu del hombre conocer y pensar las cosas, si no hubiera en éstas cierta afinidad con él?
– Si todo sucede fortuitamente en el mundo, si todo es obra del azar, ¿qué sentido tienen el pensamiento dialéctico, que suele oponerse al pensamento metafísico, y el omnipotente movimiento dialéctico, dotado de inteligibilidad conforme a una ley?
–Un César con el alma de Cristo, exquisito, despiadado y soñador (Nietszche), que tenga como máxima enemiga la compasión, es moralmente imposible de imaginar.
