Románico rural en Navarra

 

        Numerosas iglesias que se levantaron a lo largo del siglo XII en Navarra quedan englobadas en el llamado estilo románico rural. Suelen tener una sola nave, rematada en cabecera semicircular, cubierta por bóveda de cañón y de horno, respectivamente. Puertas y ventanas de medio punto abocinadas, con columnas de capiteles ornamentales o figurados. Capiteles del crucero historiados con animales y personajes de carácter escatológico, lo mismso que los modillones en las cornisas exteriores de la nave y del ábside.

Así es la iglesia de la Purísima Concepción de Arce, hoy despoblado, tan agreste, severa y hermosa como el agro, los montes y los cielos que envuelven su soledad- ¿Qué quiere decirnos ese canecillo, que muerde furiosamente -o placenteramente-, entre helechos secos y verdes de naturalidad y abandono?

Así es la hoy capilla cementerial de Santa María del Campo, en Navascués, la torre en el centro de la nave, con figuras escabrosas o monstruosas en los modillones: felinos apostados con garras afiladas, cabezotas de animales que tragan restos humanos…

O el templo parroquial de la Asunción en Olleta, sobre cuyo crucero voltea un cimborrio poligonal culminado en linterna, a la manera de la iglesia de Loarre, erigida en tiempos del rey Sancho Ramírez.

O la iglesia-ermita de San Martín, de Artaiz; la Purificación, de Villaveta; San Adrián de Vadoluengo, en Sangüesa: modillón del borracho con barril; el antiguo monasterio de San Jorge, de Azuelo; la iglesia templaria y luego sanjuanista de San Juan Bautista, de Aberin;; San Andrés, de Villamayor de Monjardín; San Bartolomé, de Aguilar de Codés; Nuestra Señora de Rocamador, y Santa María Jus del Castillo, de Estella; San Andrés, de Learza; Santiago, de Olejua; San Martín, de Orisoain; Santa Catlaina, de Azcona; San Pedro ad Vincula, de Echano; Santo Cristo de Catalain, de Garinoain…

Y, más rústicas y humildes, muchas más...