Resurrección de Jesús

 

Todo fue tan sencillo como un amanecer.
Como un perfume de un frasco descubierto.
Como un saludable respirar.
Como un nacimiento maduro.

Tan bello como el domingo pascual por la mañana.
O el viernes santo por la tarde. 

¡La entrega padecida de un hombre santo,
Hijo de Dios, a Dios,
y la acogida amorosa y definitiva de Dios en su seno!

Dios no lo llamó nunca milagro, 

Todo fue, sin ruido ni testigos solemnes, asombrosamente sencillo.

***

 

(Poemas sobre la resurrección del Señor, todos los domingos de Pascua, desde 2006)

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