«Purgatorio», de Jon Sistiaga

 

           Voy terminando la novela Purgatorio, la primera del conocido periodista y escritor vasco, Jon Sistiaga, corresponsal de mil guerras, programador, autor y presentador de series, reportajes, secciones, de pleno éxito en televisión.

Me está gustando mucho. Por su lenguaje, Por la hondura del análisis de sus personajes. Por la combinación apasionante del pasado y del presente  en la narración. Si alguna mácula podría ponérsele es el de la singularidad y el de la ejemplaridad. Porque esta vez, tenemos por fin un arrepentido matón de ETA, que había sabido resistir la  tortura y ocultar su crimen, e igualmente un viejo comisario torturador, a quien el primero logra hacerle arrepentirse de sus terribles acciones en la comisaría de policía. Tanto las descripciones del zulo campestre, donde la víctima secuestrada escribe un diario, como de la atroz tortura infligida al sospechoso criminal, como de los diálogos entre unos y otros a la hora de intentar deshacerse o defenderse del negro pasado que los persigue, son inolvidables. Otro de los aciertos de la novela es haber puesto de relieve el carácter intelectual de la dirigencia etarra, que consigue eludir la persecución policial y la comparecencia ante la justicia, y se encuentra por vez primera ante el riesgo de ser descubierta.

Para muestra, elijo este breve fragmento, que revela el fondo épico de la ideología etarra, tan pocas veces resaltado por los políticos, los periodistas y los escritores:

-En la gloria no hay lírica –le gustaba decir a Pérez-Askasibar en cuanto se tomaba un whisky-. Es en la derrota donde se forjan las naciones, ahí es donde reside la épica, donde cuaja la identidad. Los hombres se reconocen en la pérdida, se hermanan en el fracaso. Eso sí es glorioso. El fracaso. Para renacer hay que morir. Y citaba entonces a la nación serbia, y a la escocesa e incluso a la zulú o a la España de la Reconquista, como ejemplos de pueblos atormentados por derrotas épicas y cristalizados como nación tras lograr levantarse

En manos de Esquerra y de Bildu

 

            Una vez acabado PODEMOS, y dedicada la blanca y blanda Yolanda a inventar un partido, o, mejor, un movimiento, capaz de desbancar al PSOE, al Gobierno del presidente Pedro Sánchez Castejón, hijo de Sancho y castillo roquero, le quedan las mentes y los brazos laterales y poco convencionales de Esquerra Republicana de Catalunya y E. H. Bildu (Reunión de los Hijos de Euskalerria) para apoyarle, acompañarle, votarle, engañarle, sobornarle.

En sus manos quedamos, durante  siete meses, hasta las elecciones de diciembre.

No fuera tan malo, si supiéramos que no vamos a seguir dependiendo de ellos cuatro años más…

Ni promesas ni alardes

 

              Como de costumbre, ni me creo las promesas electorales, ni tomo en consideración alguna los alardes llevados a cabo en vísperas de elecciones. No mencionaré en mi cuaderno ni aquellas ni estos.

Lo único que motiva mi voto, y espero que el de todos los votantes constitucionalistas, es la actuación de cada partido en la pasada legislatura, los puntos fuertes de sus programas actuales y la lista de sus candidatos.

Ceo en los partidos que trabajan bien durante los cuatros años del interregno electoral; que atienden y visitan a sus votantes durante ese tiempo, y que en ese espacio, temporal y espacial, hacen conocer y compartir sus programas, ideales e intereses.

Siempre que me encuentro con amigos y conocidos, de diferentes partidos políticos, durante los cuatro años de la legislatura, les pregunto qué área del territorio han recorrido y visitado el último fin de semana y qué tipo de propaganda han ejercido en ella. Y, si no el fin de semana, al menos en el último mes.

Y cuando llegan los resultados electorales, los remito a sus respuestas anteriores.

Luis Lezama. Grupo Lezama

 

                            Leo en VN noticias sobre el P. Luis Lezama, aquel joven sacerdote de origen vasco que fue coadjutor en Chinchón y en Vallecas, donde dejó rayas hechas entre los jóvenes marginados, y llegó a ser secretario del arzobispo de Madrid, el cardenal Tarancón. Le conocí en el célebre restaurante durante la Transición, El Alabardero, donde comíamos a veces los senadores y otros políticos, y donde comían casi siempre los senadores y diputados vascos. Aquella taberna que abrió Luis en Vallecas, discípulo del P. Llanos, con 16 chavales sin trabajo, se había convertido en uno de los restaurantes más atractivos de la capital. El cura Lezama era allí, y supongo que en todas partes, un encuentro de bonhomía, buen humor, conversación chispeante y sabiduría integral.

Hoy el Grupo Lezama, del que Luis es fundador y presidente, un año más joven que yo, cuenta con más de 600 trabajadores, con cuatro restaurantes y sus correspondientes escuelas de  de hostelería en Sevilla, Málaga, Zaragoza y Madrid, incluidas las escuelas online, además del colegio Santa María la Blanca, reconocido por su innovación pedagógica. Su nuevo proyecto consiste en convertir la escuela madrileña en un centro adscrito a la Universidad Complutense, con 500 alumnos, que incluirá residencia de estudiantes. Comenzará con una carrera técnica de dos años y una licenciatura de cuatro. La gastronomía como ciencia tecnología, además de buen comer.

No me extraña que hoy, a la altura de su edad, haga sus votos porque los curas como él -él se define solo como cura- pierdan el miedo y se lancen a emprender proyectos de promoción e integración en vez de pedir limosna a los ricos para darla a las obras pías, y se salten el clientelismo y el asistencialismo.

El Grupo Lezama, fundación civil y no canónica, sin aceptar donaciones para poder ganarlo todo con su trabajo, ha buscado igualmente no tener patrimonio para que no le pesen las alas y poder volar, cosa que él recomienda a conventos y monasterios y a cualquier institución eclesial. Ha puesto siempre en el primer plano el valor del capital humano sobre el capital económico, descubriendo hace cincuenta años la llamada educación dual: formación continua integral, con prácticas y un trabajo remunerado. Todo un éxito.

La ONU contra Daniel Ortega

 

                Antes de Semana Santa, la Oficina del Alto Comisario de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), desde su Delegación para América Central y el Caribe, pidió al Gobierno de Nicaragua que permitiera la celebración de procesiones religiosas, pues su prohibición generalizada viola la libertad religiosa, que exige que todas las personas puedan ejercerla individual y colectivamente, tanto en privado como en el ámbito público.

Desde el inicio de la Cuaresma, en febrero, el presidente de la República de Nicaragua Daniel Ortega, había informado, a través dela policía nacional, a los sacerdotes nicaragüenses de la prohibición de llevar a cabo los oficios religiosos fuera de las parroquias. Pero, pese a la prohibición de la ONU, la prohibición se mantuvo,

Ahora bien, los templos se llenaron de fieles más que nunca en  toda Nicaragua, y el cardenal arzobispo de  Managua celebró el Vía-crucis del Viernes Santo alrededor de la catedral sin incidentes, y con presencia masiva de fieles.

Mientras tanto, el Gobierno dictatorial de Ortega-Murillo sigue expulsando sacerdotes y religiosos del país y mantiene en prisión al obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez, condenado a 26 años por traición a la patria, que se negó a ser deportado a los Estados Unidos de América junto a otros muchos ciudadanos. El nuevo régimen sandinista sigue persiguiendo a la Iglesia, que se atreve a resistir a su pérfida satrapía.

Cuando no votar es lavarse las manos

 

                              Ya va siendo una suerte de costumbre que el presidente del Gobierno se ausente de las Cortes cuando no quiere, por razones personales y partidistas, casi siempre también electorales, unir su voto  al de su partido, y menos su imagen a la imagen de su grupo votando una cierta resolución polémica. Como es el caso, repetido esta vez, de la ley de Solo si es sí, la que comenté en una de mis entregas.

No ha querido estar presente en el momento más grave para su Gobierno de coalición, que ha sido la división entre PODEMOS y el PSOE, que fueron un día los grupos que aprobaron el nefasto  proyecto en un Consejo de Ministros. Lo sostuvieron durante siete meses, y ahora, ante un clamor de rechazo nacional, los socialistas, se han visto obligados a votar un serie de enmiendas que lo rectifican en uno de sus puntos más conflictivos, mientras las ministras podemitas y su grupo parlamentario se aferran, inquebrantables, al texto primitivo.

Pero, además, el presidente Sánchez, el inventor de la iniciativa política original del No es No al Partido Popular y a la derecha en general, no ha querido tener que coincidir tampoco, en la realidad de la imagen, con tan execrable enemigo.

En este punto le imitó su patrocinada, la blanca y blanda Yolanda, que se acercó al Congreso para consolar durante unos minutos a sus rivales ministras podemitas, en su día político más triste, según el testimonio de una de ellas. pero tampoco pudo tolerar la imagen de su voto coincidiendo con los diputados del Partido Popular  y del PSOE contra su grupo de origen, que es el de PODEMOS. Por lo que votó por tele-mensaje.

Hablando del prefecto romano Pilato, el evangelista Mateo añade la tradición, seguramente legendaria, de que la mujer de aquel, mientras su marido estaba sentado en el tribunal que juzgaba a Jesús de Nazaret, le mandó a decir:

No te metas con ese justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por su causa.

No sé si fue la mujer de Sánchez la que le hizo decir que no pactara con los-las podemitas, porque no podría en ese caso conciliar el sueño. Pero el presidente algo parecido a eso nos dijo la víspera de pactar con ellos.

Pero, una vez que pactó, no se atreve ni siquiera a aparecer contrariándoles, sobre todo en el Congreso de los Diputados.

Y mientras la militante portavoz socialista tomó agua en la tribuna de los oradores y no se lavó las manos, sino que tuvo que retirar el primitivo texto de la ley, sustituyéndolo con otro de inspiración popular, el presidente Pedro Sánchez, ausentándose del hemiclclo, se lavó simbólicamente las manos.

 

 

 

El cuento de la lechera

 

                          Si cada día, desde ahora hasta las elecciones generales de diciembre, el presidente del Gobierno nos cuenta cada día un cuento de la lechera, como este de los 50.000 pisos para jóvenes, que en veinticuatro horas se convierten en 9.000, y no seguras, cuántos cántaros de leche se van a estrellar contra el duro y reseco suelo español,… Y cómo va a crecer la demanda del blanco líquido entre la ciudadanía española, haciendo todavía más cara aún su compra, como si no fuera ya excesiva…

El Dios de Henry David Thoreau

 

               H. D. Thoreau (1817-1862), pensador, ensayista, orador y poeta, y también agrimensor, explorador y leñador, hijo de una familia de clase media descendiente de hugonotes, tras estudiar en Harvard durante cuatro años, conoció a R. W. Emerson, con quien compartió el llamado trascendentalismo, o movimiento espiritualista trascendente más allá de cualquier doctrina religiosa. A los 28 años decidió vivir en una cabaña en medio del bosque, junto al estanque de Walden, no lejos de Boston. Su experiencia de dos años dos meses y dos días (1845-1847) la recogió en su célebre obra llamada Walden. Fue precursor de la desobediencia civil, que inspiró a Tolstoi y Gandhi, al negarse a pagar un tributo al Estado para sufragar la guerra contra Méjico, y denunció asimismo la esclavitud en su país. Después de varias expediciones y viajes, murió prematuramente de tuberculosis, a los 44 años.

-Un hombre es rico en proporción a la cantidad de cosas de las que puede prescindir.

-Si nos hemos profanado a nosotros mismos -¿y quién no?-, el remedio será la cautela y la devoción para volver a consagrarnos y convertir de nuevo nuestras mentes en santuarios.

-(Quienes van más allá de las fuentes de la Constitución y de la Biblia) y buscan el origen del agua que gotea sobre el lago o la charca, se ciñen los lomos cada vez más y siguen su peregrinación en busca del manantial.

-Sería de gran utilidad reunir en una colección impresa las Sagradas Escrituras de las diferentes  religiones -las chinas, las hindúes, las persas, las judías y otras- como las Escrituras de la Humanidad. Quizá el Nuevo Testamento aún esté demasiado presente en los labios y en los corazones de los hombres como para llamarse Escritura en este sentido. Tal yuxtaposición y comparación podría servir para liberalizar la fe de los hombres. Se trata de un trabajo que, sin duda, el tiempo acabará editando, reservado para coronar la obra de la imprenta. Esta será la Biblia o Libro de los Libros, que permitirá a los misioneros llegar a los lugares más elevados del planeta.

Sumar después de dividir

 

               La siempre sonriente (por sistema) Yolanda Díez estuvo muy seria durante mucho rato, La siempre alegre se entristeció a menudo, La siempre confiada desconfió de continuo. La profunda dijo muchas banalidades. La siempre positiva fue casi siempre negativa al hablar de sus adversarios (dentro de los que llama amigos y compañeros). Una entrevista vulgar, autosuficiente y sin sustancia.

Yolanda Díez está intentando hacer algo parecido a lo que ya intentó su rival Pablo iglesias Turrión. Si aquel quiso acabar, hacia afuera. con la casta del 78 y, hacia adentro, con la izquierda tradicional, la blanca y blanda Yolanda quiere acabar con la derecha-ultraderecha, hacia afuera, y, hacia dentro, con PODEMOS, La diferencia es que la política gallega fue elegida por Podemos, representaba a Podemos, a Podemos lo debe todo, y a Podemos acaba de traicionar.

Por lo demás, su mucho hablar de adversarios no le dejó tiempo para hablar de políticas concretas. ¿Por no  dividir a sus invisibles y desconocidas bases?

No nos engañemos, En los temas fundamentales del Estado, o mejor, de la Nación española, Yolanda, con un poco más de reserva, piensa igual que Iglesias: un País –este País– de países, multinacional, con derecho de autodeterminación a la espalda de cada uno de los países, dentro de una República confederal o o como se llame. Y cosas así. Siempre con las complacencias de todos los separatistas y confederalistas de este País.