«Vacuna viene de vaca»

 

         Ayer, Juan Ramón Corpas y yo presentamos en Pamplona, junto al autor, el libro de Jesús Mauleón, Confinada voz: Poemas en pandemia.  Y recitamos algunos de sus poemas. Como resume bien el prologuista al final de su atinado trabajo: poesía mayúscula de un poeta mayor.

Una de las notas propias de este poemario es el sentido del humor -pariente cercano de la poesía-, que nunca falta en la obra de Mauleón, pero que aquí pareciera desentonar más,  en medio de  realidades que parecen llevar el estigma del drama: el virus-19, la pandemia, el confnamiento, la residencia de ancianos, la muerte de los amigos, la operación de riñón, la vejez común, la muerte cercana.

Véase un ejemplo, uno de tantos:

Vacuna viene de vaca
de vaca de noble cuna,
ponédmela una por una
y así mi miedo se aplaca.

¡Abajo el virus que ataca
la salud y su fortuna!
Mueran de muerte oportuna
el virus y su resaca.

En mi vejez asediada
de muerte y confinamiento,
¡corra, corra con su espada

por fin el medicamento
que al covid y su tormento
le propine la estocada!

Contradictoria vejez

 

       Desventurada vejez, templo sagrado, paradero del los carros de la vida, ¿cómo eres tan aborrecida en ella, siendo el puerto de todos más deseado? ¿Cómo los que de lejos te respetan, en llegando a ti te profanan? ¿Cómo, si eres vaso de prudencia, eres vituperada como loca? Y si la misma honra, respeto y reverencia,  ¿por qué de tus mayores amigos está tenida por infame? Y si archivo de la sciencia, ¿cómo te desprecian? O en ti debe de haber mucho mal o la maldad está en ellos, y esto es lo cierto. Llegan a ti sin lastre de consejo y da vaivenes la gavia, porque al seso le falta el peso.

(Mateo Alemán, Vida de Guzmán de Alfarache, Madrid, Real Academia Española, 2005, p. 400)

Un refrán como testimonio

 

         Solemos aducir refranes en el habla común y cotidiana para lo bueno y lo malo. Pero, en general, solemos escribirlos más bien a la hora de la moraleja y de la moralina. Leyendo la segunda parte de mi muy apreciado Guzmán de Alfarache, entre el tesoro de refranes, proverbios, dichos populares que va desparrando por sus muchas páginas, encuentro este, que puede parecer excesivo y hasta brutal, pero que a Mateo Alémán, uno de nuestros mejores clásicos, le pareció no descabellado y menos imposible, sino hasta oportuno y ejemplarizante:

Quien vergüenza no tiene / toda la villa es suya

El Espíritu de la verdad

 

Jn 16, 4-15

 

El Espiritu Paráclito,
Abogado, Consolador y Consejero,
viene a nosotros,
enviado por el Padre y por su Hijo verdadero.
Espíritu de la verdad
a la verdad nos guía justiciero.
Del Príncipe de este mundo nos libera,
de su odio protervo,
y al amor de Dios y del hombre nos conduce
seguro, alegre y tierno.

Últimos aforismos

 

 No sé si es cierto aquello de que quienes dejan de creer en Dios acaban creyendo en cualquier cosa. Más cierto me parece que quien deja de creer en Dios acaba creyendo  más en sí mismo. O cree, al menos, que eso sucede.

Compasión como lástima, frente a compasión como compartición.

Solo una minoría de seres humanos es responsable de los mayores males en el mundo. Y sola una minoría de los mismos se dedica a impedirlos, aliviarlos y  a luchar contra ellos.

Motivos no son lo mismso que razones.

Contra la prostitución en España

 

          A propósito del anteproyecto presentado en las Cortes, que cuenta en prinicpio con los votos del PSOE y del PP, escribe el progresista periodista Antonio Casado que prohibir por ley la prostitución es como prohibir la ley de la gravedad por el Boletínn Oficial del Estado. No sabía yo que tan grave, tan arraigada en la naturaleza de las cosas, tan irreprimible, tan intangible, tan implacable fuera la compra y venta de las mujeres por los varones, o de algunos varones también.

Hace siglos que los argumentos de los contrarios a la proscripción del primer oficio del mundo, como frívolamente suele llamarse, han sido por lo visto tan convincentes, que hasta hace unos años, cuando algunos paises nórdicos dieron el paso audaz, la prostitución ha sido legal, más o menos oculta, más o menos tolerada, pero siempre defendida como mal menor, sin que nunca hayan sido castigados los verdaderos culpables, que son las mafias, los proxenetas y los clientes.

Sabido es que con las solas leyes no cambian las costumbres. Pero pueden ser la mejor  ocasión y la mejor incitación para que cambien. Ya solo el buen ejemplo público que se da en una sociedad democrática al no aceptar como normal y tolerado, como democrático, tal género de esclavitud, de negación radical de la dignidad de la mujer, es sobrado motivo y razón para prohibirla y de castigar a sus más cercanos responsables.

Que luego haya que ser lógicos prohibiendo cualquier publicidad, propaganda, reclamo, anuncio y via directa de/a la prostitución en cualquier forma y manera, en todo lugar y tiempo, es algo que cae por su peso. Y, aunque la cauística será todo un espinoso itinerario jurídico y moral, la empresa total merece la pena, y a ella habría que sumarse todo el conjunto político, social, cultural y moral de la Nación.

La urgencia es mucha. No podemos olvidar que, por una causa o por otra, entre ellas, por ser toda una potencia turística, España está convirtiendose en uno de los países del mundo con mayor presencia y negocio de la prostitución. Triste marca.

Los desperdicios alimentarios

 

        El anteproyecto de ley sobre el desperdicio alimentario, presentado por el Gobierno a las Cortes, es una de las iniciativas sociales que merecen el mayor de los apoyos ciudadanos. Déjense los hosteleros de hacerse las víctimas, porque la ley los menciona, entre otros muchos responsables, pero no como culpables, sino como ejecutores de una nueva y necesaria costumbre de ahorro y aprovechamiento de los alimentos. La actual situación de 31 kilos anuales de desperdicios por habitante es un escándalo. Y todas las excusas y reparos puestos a a la ley son sinrrazones de mal pagador o de perezoso  conciudadano a la altura de nuestro tiempo. El plan que se le exige a cada persona o institución dentro de la cadena alimentaria no puede ser más lógica; primero los clientes de los establecimientos; después los que más necesitan, siguiendo por los animales y los diversos usos industriales.

Como en todas las leyes, mucho dependerá de los agentes encargados de hacerla cumplir, comenzando por distribuidores, dueños de almacenes, tiendas y grandes superficies, bares, restaurantes, servcios de abastecimiento (en inglés, catering)…, amén de alcaldes, concejales, fuerzas del orden… Y, como siempre, serán los padres, ay los padres, o tutores los que deberán, desde los primeros años de los hijos, hacerlos conscientes de la dimensión social de los alimentos, de las comidas, de lo que falta y de lo que sobra. Y con los padres o tutores, sus colegas y continuadores, los maestros, profesores, periodistas, escritores, influyentes… Demasiados, para que las cosas no puedan salir bien.

Sánchez, el tramposo

 

     Ayer, en el Question time del Senado, al presidente Sánchez, tras unas palabas que parecían amables para el senador gallego recién llegado, le salió el orador populista y propagandista que es y, sin contestar a una sola pregunta, respetuosa y actual, que le hizo Feijóo, se dedicó a resumir los logros de su Gobierno y a repetir su curiosa teoría antidemocrática de que la oposición estorba, siempre estorba, dicho tres veces, como en tiempos de Casado. Y cuando su oponente fue todavía más concreto, se presentó como oposición de Estado, le echó en cara su coalición y su consociación con partidos no de Estado, y le pidió coherencia, Sánchez ya no supo qué decir y arremetió, poco fino, echando toda la hez política posible sobre el PP, como en tiempos de Casado, porque ya no sabe hablar de otra manera, porque, sin saber responder a lo que le pedía el senador gallego, mejor preparado que él para la ocasión,  solo quería decir, tramposo, lo que dice siempre, que él es el bueno y la oposición los malos, que él es la justicia social, y los que le estorban la pura  [con t, si se quiere] injusticia.

Los ortodoxos de Ucrania se separan de Moscú

 

             Como ya vimos aquí en su día, una parte importante del Patriarcado Ortodoxo de Kiev  se separó en diciembre de 2018, del de Moscú, liderado por el malhadado patriarca Kirill -monaguillo de Putin, según el papa Francisco-, en forma de Iglesia Autocéfala Ucraniana, pastoreada por el arzobispo Epifany, y se situó bajo la órbita espiritual del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, con el patriarca Bartolomé al frente, del que se había separado mucho antes el Patriarcado de Moscú.

Pero este último 27 de mayo, acaba de separarse del Patriarcado moscovita el hasta ahora oficial Patriarcado Ortodoxo de Kiev, presidido por el patriarca Onufry, que desde el comienzo condenó con vehemencia la invasión rusa. Era algo de prever. Las dos facciones eclesiales ortodoxas ucranianas están ahora en mucho mejores condiciones de entenderse y reunificarse.

Hace solo unos días,  el Consejo de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana llegó a solicitar formalmente al Patriarca Ecuménico que retirara al patriarca ruso Kirill su condición de tal, culpándole de interferir en sus asuntos internos y, lo que es harto peor, de  propagar la herejía de una doctrina etno-racial, basada en la ideología del «mundo ruso». Todo un cismático, en definitiva.

Por las víctimas de los abusos

 

         El organismo nacional, Fiscalía General de Estado, que lidera la ex ministra de Justicia, la mil veces criticada, polémica y malcarada Dolores Delgado, lanzaba, el 19 de mayo, un Informe sin precedentes atacando y ninguneando la investigación del bufete Cremades-Calvo Sotelo, con sus 28 expertos internacionales, encargado por la Conferencia Episcopal Española de investigar los casos de abusos a menores cometidos en el ámbito de la Iglesia Católica: Deben descartarse y considerarse de escasa utilidad las auditorías o investigaciones parciales encomendadas por parte de la iglesia a despachos de juristas privados, donde las víctimas adolecen del espacio seguro donde narrar su vivencia y se les insta a rellenar un formulario donde se refiera a ellas con el término «afectados», según elinforme adelantado por El País.

No parece que la Oficina del Defensor del Pueblo, que regenta Ángel Gabilondo y tiene ese mismo encargo por parte del Gobierno español, haya recibido de buen grado tan intemperante intromisión, propia de la Fiscalía delgadesca, ya que, tras recibir el mismo Informe, ha recordado al Ministerio Fiscal que ya había ordenado, desde hacía meses, a los 17 fiscales superiores de España que le remitiesen los casos abiertos. La misma Fiscalía había confirmado las 68 causas en trámite de investigación por agresiones y abusos sexuales en congregaciones, colegios, parroquias y otras instituciones religiosas, frente a los 15.000 en toda España, vinculadas al ámbito familiar y a otras entidades: colegios públicos, polideportivos, academias…

Por otra parte, el mismo Informe recomendaba la creación de oficinas de atención a las víctimas y la revision de los protocolos de prevención en las instituciones religiosas para facilitar la intervención judicial inmediata, algo que ya se contempla en las Guías de actuación de congregaciones y diócesis.  El equipo de Gabilondo respondió un día después a la Fiscalía que tiene previsto crear una oficina de atención y un buzón electrónico para que las victimas contacten con la institución, para lo que contará con una docena de personas. Ambas medidas ya están por cierto en marcha en todas las diócesis católicas, desde mayo del 2020, por mandato del papa Francisco.

Mientras tanto, El País, vanguardia del progresismo y del antieclesiaslimo, cuando conviene, sigue con su campañita sectaria  -un caso cada día para que la causa no decaiga- olvidándose de los miles de víctimas de abusos en colegios públicos, academias, institutos, universidades, polideportivos, gimnasios… y sobre todo en el  ámbito familiar, donde se dan la mayor parte de tales asquerosos, repugnantes, criminales abusos. Pero es tan fácil, y tan progresista, acusar a obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas…. ¡Y tan comprometedor hacerlo a educadores laicos, educadores físicos, responsables de centros deportivos, deportistas, políticos de todos los grados…! ¡Ah, y sobre todos a padres y madres, tíos y tías, abuelos y abuelas, sobre todo algunos y algunas, tan conocidos, tan conocidas…!