Otra vez el GAL

Si el actual presidente del Gobierno buscó un álibi en Afganistán para la visita del papa a España, EP, que no ha encontrado en los  muchos actos y en los hermosos y profundos discursos de Benedicto XVI una sola cosa digna de elogio, creyó encontrar otro álibi, más discreto, en una entrevista-río a un expresidente de Gobierno. Total, para que todos se quedasen con su relación  con el GAL, poco disimulada en la entevista, donde al secuestro del infeliz Marey -sobre quien se hace recaer ahora una sospechosa relación con ETA- se le llama detención y al ministro responsable, y ya condenado, de aquel atropello se le transfigura en benefactor. Eso es lo que esperaban los independentistas terroristas para justiifcar más aún su historia de sangre, todos los independentistas para  revigorizar su causa, y todos los que viven del pasado más que del futuro para volver al vómito de la peor historia de nuestro Estado de derecho. Triste entrevista. A no ser que pensemos que la verdad supera todo pesimismo y aun toda la melancolía, tan mencionada por el ex presidente.