Navarra, de actualidad

Vuelvo de Madrid, donde he participado en un seminario sobre temas jurídico-políticos navarros, organizado por una prestigiosa Fundación, al que han acudido varios políticos en activo, juristas, periodistas, escritores, etc., de diversas procedencias. Una de las tardes, he tomado parte también en una mesa redonda para el programa «Laberinto español», certeramente dirigido por Jorge M. Reverte en TVE2, y que se emitirá el próximo día 16, a las once y media de la noche. Mis colegas han sido el catedrático vasco en Madrid, Juan José Solózabal, y el periodista vasco Santiago González, todos ellos muy apeciados por los navarros. Aunque esta vez el asunto se ceñía a los últimos años setenta en nuestra Comunidad, los dos han elogiado vivamente nuestro renovado régimen foral y nuestra lealtad constitucional. Otros muchos podrán decir lo mismo que yo: nunca habíamos sido tan solicitados e invitados para hablar y escribir sobre Navarra como en estos días. Buena señal. Nosotros hemos de estar a la altura de su interés y su generosidad tratando nuestras cosas con serenidad, rigor, solidaridad, esperanza, y ojalá que con entusiasmo, sin que rehuyamos al mismo tiempo la necesaria autocrítica. Pocas veces se han sentido en otras partes de España tan cercanos a nosotros, ni nosotros tan cercanos a ellos. No por nada, el primer artículo de nuestra Ley Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra (el Amejoramiento) presenta a nuestra Comunidad «integrada en la Nación Española y solidaria con todos sus pueblos».