Las cifras, de las que escribí anteayer, son no menos escalofriantes en Navarra, y conste que, como es sabido, no soy sospechoso de falta de navarrismo (del bueno). Según fuentes del todo fiables, el paro se ha triplicado en Navarra desde el año 2007 al año 2012. Los hogares con todos sus miembros en paro, siempre entre esas dos fechas, pasaron del 1´7% al 8´5. Los hogares con bajos ingresos, por debajo del salario mínimo, subieron del 18´2% al 20´1. Y lo peor: la pobreza severa, que afecta a 4.000 familias, ascendió del 1´3% al 5´9. Todos los indicadores han empeorado. Las cifras, pocas y claras. Cuando Cáritas Diocesana publique su último informe, será el momento de comentarlo. Baste ahora subrayar que las ayudas a todas estas necesidades y necesitados no llegan, en su inmensa mayoría, del Gobierno de Navarra ni de nuestras instituciones oficiales.