EdgarDegas no las vio cuando buscaba bailarinas para sus cuadros.
Estas hayas del valle de Ollo bailan la danza original de la tierra, el agua, el aire y el fuego.
Su talle es ceñido y airoso. Su joven cabellera es aún verdiamarilla o verdiámbar.
El color de la piel, gris pálido, color adolescente.
La danza no ha cesado desde el día de la formación del bosque.