Euskal Presoak

El juez Pedraz, de la Audiencia Nacional, no encuentra razones para prohibir la manifestación organizada esta tarde en Bilbao en favor de los derechos de los presos vascos (euskal presoak). Tampoco las encuentra, y ya es decir, la policía nacional, un resto de lo poco nacional que nos queda. Los beatíficos organizadores hubieran querido poner en el lema de la convocatoria, como dicen siempre en su habla cotidiana, presos políticos vascos, pero alguien les ha advertido hábilmente  de que era mejor quitar el adjetivo de políticos. Pero ello no es obstáculo  para que como a presos políticos se les rinda homenaje en la manifestación-exaltación de hoy, que eso es lo que es, como lo han repetido las asociaciones de víctimas del terrorismo etarra y algunos partidos polìticos. Claro que, en la circunstancias actuales de palo y zanahoria, debe de ser la hora de la zanahoria para el partido del Gobierno y para algunos jueces progresistas. Mientras tanto, llegan noticias de etarras huídos en Francia, de robo de coches y de impuestos del terror. Son presos vascos, ya se sabe. Y esa expresión es un talismán. ¿Presos por qué? No importa: son presos vascos: euskal presoak. Los nuestros. Los de casa. Políticos, ya se sabe. ¿Cómo podían unos presos vascos ser otra cosa? ¿Como podía el débil Gobierno «de Madrid» y la Audiencia Nacional, a dos días de los Reyes Magos, prohibir una manifestación en su honor?