Bajezas y excelencias

– Se perdonan muchas veces en la sociedad las bajezas más fácilmente que las excelencias.

– Hay unos momentos en la vida, como aquella experiencia de Marcel Proust  (À la recherche du temps perdu), a la hora del té tras un paseo vespertino, en los que el tiempo lineal, tiempo casi siempre perdido, se curva y se comba, transformándose en ciclo de plenitud, en instante de posesión inmediata y total. Es la experiencia, personal y profunda, de los contemplativos, de los artistas, de los místicos: experiencias singulares y radicalmente humanas.

– La soledad hace orgullosos o místicos. La solitud, neuróticos o estoicos.

– Leo en un power point, antología de insultos, éste: tontolava. ¿Será uno de ésos, que están mirando un volcán y no se dan cuenta de que se les acerca la lava del mismo?

– La llamada última voluntad de los ejecutados y las últimas voluntadades de todos los que mueren nunca suelen ser las últimas.

– La metáfora de la piña para indicar la cohesión, la unidad y hasta la disciplina de una organización (todos como una piña…) es muy vulnerable, por cuanto la piña puede presentarse de varias maneras. En rodajas, por ejemplo.