Batasuna, la legalidad y la moralidad

Dejando a un lado los apresurados comentarios interesados que han seguido a la presentación del nuevo partido, y las torpes rúbricas que de la noticia dan casi todos los medios de información, yo me limito por ahora a escribir esta breve glosa: a) La nueva Batasuna quiere aparecer tan nueva como la Venus nacida de las aguas egeas. No lo es. Basta ver a los presentadores. Y ETA, matriz y maternal,  sigue existiendo; b) Tras cuarenta y pico años de terrorismo no bastan ahora mismo para el pueblo español -no sé si para un tribunal- unos puros y apurados términos jurídicos, si es que lo son; c) La presentación de Rufi Etxeberria y su documento base político, el Acuerdo de Gernika, 25 de septiembre de 2010 (Batasuna, Aralar, EA, Alternatiba y sindicatos afines) incluyen, como imprescindible ante la nueva situación la apertura del proceso político de diálogo y negociación, con el derecho a decidir del pueblo vasco, como derecho exclusivo e indiscutible. Que esto último no lo diga nadie, al menos en estas pocas horas desde la presentación pública del nuevo partido, da mucho que pensar y que lamentar.