https://www.vmarbeloa.es/la-parabola-de-los-vinadores-homicidas/
Parábola de los viñadores homicidas
Mt 21, 33-43
Ver Cuaderno de bitácora, domingo 7 de marzo de 2021
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Parábola de los viñadores homicidas
Mt 21, 33-43
Ver Cuaderno de bitácora, domingo 7 de marzo de 2021
La obra del escultor guipuzcoano Eduardo Chillida (1924-2002) brota de un profundo anhelo de dar forma a lo Intangible. Sus esculturas sobrias y a menudo gigantescas, de piedra o hierro, son invitaciones para hacer irrumpir lo Sagrado en una cultura endurecida como la nuestra. Hombre espiritual por excelencia y cristiano sincero, lo que nunca ocultó, sus creaciones llevan nombres de los elementos más bellos e importantes de la Creación: Fuego, Viento, Agua, Horizonte, Luz… Maridaje de naturaleza con historia humana, que expresa nuestros deseos más hondos de unión con la Tierra y con el Todo.
–Para mí tienen una gran importancia los «límites inalcanzables», porque sin ellos vería el mundo muy plano, sin una tercera dimensión. Esto tiene una profundidad tremenda, es la profundidad del misterio, siempre presente. Los límites que yo uso en mi trabajo también existen en mis posibilidades. He tenido infinidad de crisis a lo largo de mi vida en este terreno, sobre todo cuando era más joven, pero un día se me resolvieron todas con un solo pensamiento aparentemente vulgar; me di cuenta de que el poder de la razón estaba en la capacidad de hacernos comprender sus propias limitaciones. De la muerte, la razón me dice definitiva. De la razón, la razón me dice limitada. También la religión para mí es un poco «límite inalcanzable», porque sin ella yo vería el mundo muy plano, sin tercera dimensión. Esto tiene una profundidad terrible.
La invasión de Ucrania por Rusia nos cogió a todos con el pie cambiado. Despertó a la OTAN, hoy más fuerte que ayer, y muchos países de la Unión europea multiplicaron sus gastos de defensa. Ya la gestión de la pandemia del covid-19, con la adquisición centralizada de vacunas y la aprobación de un masivo fondo de recuperación, fue una inyección de credibilidad de la Unión y un estímulo hacia la necesaria federalización.
El pulso y el impulso de Ucrania por ser miembro de la UE ha puesto en primera línea de salida a Ucrania y a Moldavia, ya con el estatus de aspirantes, y los otros ocho Estados que están en la lista de espera han conseguido que se hable de ellos en la actual reunión informal en Granada de la Comunidad Política Europea (CPE: todos los países de la Europa geográfica), en la oficial de los 27 y en la próxima oficial de diciembre.
¿Podrán todos ellos ser parte integrante de la Unión antes de 2030, como declaró hace unos días el presidente del Consejo? Pronto es para asegurarlo. Y a fe que me parece una declaración inoportuna y hasta imprudente.
Pero a los 20 años de aquella ampliación tan discutida y por muchos condenada -Alemania parecía ser el malo de la película-, hoy sabemos que fue un gran acierto, a pesar del alto precio pagado en algunos sectores. La presión migratoria, el problema principal junto con la guerra, hubiera sido mucho mayor, y solo entre todos los países unidos, al occidente de Rusia, podrá en un futuro próximo tener una salida, si no un remedio.
El tigre, lo mismo que el león, el leopardo o el jaguar son félidos. Y panterinos. Pero no felinos. Rugen, no maúllan.
El bizco (de vessicus, vuelto) no es que mire mal: es que mira dos veces a la vez, a sí mismo y a los otros.
Camino de rosas. ¿Qué es un camino de rosas? Qué molesto debe de ser un camino de rosas…
Si desciegue, ¿por qué no ciegue? ¿No el problema y sí la solución?
Parece algo extraño que las excavaciones arqueológicas, por muy científicas que sean, se lleven a cabo los días más calurosos del año, y las fotografías nos muestren a los solemnes arqueólogos y a unas docenas de jóvenes estudiantes de la disciplina, más otros voluntarios aficionados, con grandes sombreros a la cabeza, arañando la tierra bajo un sol de justicia, como si fueran obreros al servicio de cualquier empresa multinacional arrancando metales preciosos en uno de los países del llamado Tercer Mundo. Pero así lo imponen tanto los horarios escolares del curso universitario como la financiación, siempre escasa, de la que dependen los investigadores, correspondiente a cada ejercicio.
El primer sábado de agosto, nos fuimos a Zaldúa, el campo de excavaciones de Burguete, que hemos visitado varias veces. Bajo un gran sol, la Sociedad de Ciencias Aranzadi nos dio cuenta de lo trabajado y conseguido hasta hoy, y sobre todo este mes de julio, en la investigación de la Statio romana junto a la calzada Ab Asturica ad Burdigalliam en este lugar del Prepireneo. Las investigaciones de este año se circunscribieron al estudio de algunos espacios de las Termas identificadas en medio del poblado. Una de las finuras fue ver de cerca el mapa del largo yacimiento configurado por georadar, además de una pequeña exposición de los objetos más curiosos encontrados en el presente curso de los trabajos.
Una semana antes, el sábado, 29 de julio, el ayuntamiento de Artieda (Zaragoza) y el el Equipo de Arqueología de la Universidad de Zaragoza, que trabaja desde 2019 en el término local Forau de la Tuta o Campo de la Virgen, organizaron un día de fiesta para dar cuenta de sus trabajos de este año y celebrar a la vez lo conseguido hasta hoy. Habíamos estado ya en este pequeño y lindo pueblo medieval y montano en la frontera oriental de Navarra y visitado el encantador Museo Romano ubicado en la torre de la iglesia parroquial de San Martín, donde admiramos el mosaico, ya famoso, descubierto el año 2021, que mide 150 metros cuadrados.
Decenas de personas, venidas de cerca y de lejos, nos juntamos buscando la sombra dentro y fuera de la ermita de San Pedro, que nos aliviaba de un sol torrente. Comenzó la lección arqueológica por las columnas y el capitel corintio, colocados fuera del templo para reforzar el ábside occidental. Después pasamos al interior de la emita, donde pudimos contemplar el vídeo preparado sobre la metodología y los frutos de la excavación. Resulta que los paisanos del pueblo, muy amantes de sus tradiciones, y los arqueólogos aragoneses han dado con una ciudad de nombre desconocido, florecida en los siglos I y II después de Cristo, que se extendía cerca de la actual ermita, al oriente del barranco, y de la que van descubriendo termas, sistema de abastecimiento de aguas, cloacas, un templo… Y eso solo en cuatro años de trabajos.
No pudimos quedarnos ni al vermú romano ni a la comida, también romana seguramente. Pero allí tenemos un nuevo punto de atracción y de hermanamiento romano.
Sinodalidad y primacía en el segundo milenio y hoy es el título del acuerdo entre los altos representantes de la Iglesia Católica y del Patriarcado Ortodoxo de Constantinopla, reunidos a primeros de junio de este año en Alejandría (Egipto), conocido también como Documento de Alejandría. Era el décimo quinto encuentro, desde su fundación en 1979, de la Comisión Mixta Internacional para el Diálogo Teológico entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa.
En el documento se analiza meticulosamente la historia de la unidad en la diversidad de la Iglesia durante el primer milenio, hasta llegar a la triste división tras las excomuniones de 1054, las cruzadas y la toma de Constantinopla por los cruzados.
Ya no vale tampoco aquel texto, también divisor, del IV concilio de Letrán (1215), no aceptado por los patriarcas orientales, de que la Iglesia Romana, por disposición del Señor, tiene una primacía de potestad ordinaria sobre todas las demás Iglesias, en cuanto es madre y maestra de todos los fieles de Cristo.
Al comienzo del tercer milenio, se llama a una comprensión auténtica de la sinodalidad y la primacía en la iglesia: La iglesia no se entiende correctamente como una pirámide, con un primado gobernando desde la cúspide, pero tampoco como una federación de Iglesias autosuficientes. (…) Para los católicos romanos la sinodalidad no es meramente consultiva, y para los ortodoxos la primacía no es meramente honorífica.
Tras el Concilio Vaticano II, que abrió nuevas perspectivas al interpretar el misterio de la Iglesia como un misterio de comunión, el actual Sínodo de la Sinodalidad, el super sínodo a punto de abrirse en Roma, puede ser un paso decisivo en la larga marcha de la unidad, que va avanzando poco a poco con la simpatía y hasta, a veces, con el entusiasmo de la mayoría de las Iglesias.
Desde febrero de 2022 Cáritas España fue preparando una serie de propuestas concretas, en un proceso de consulta entre un millar de personas en situación de exclusión a lo largo y ancho de nuestra geografía nacional, tomadas entre todas esas personas que, aunque parezca mentira, representan un cuarto de nuestra población total. Tenía como objetivo poder presentarlas, este año, a los partidos políticos, antes de las elecciones municipales, autonómicas y generales a quienes tienen tienen la competencia de gobernar y legislar, para que pudieran tenerlas en cuenta a la hora de establecer sus prioridades políticas.
Ocupa el primer lugar la garantía de los derechos básicos de acceso a la alimentación, la vivienda, el vestido, la asistencia médica, servicios sociales y seguros. Le sigue la propuesta de modificación de la ley de Enjuiciamiento Civil para asegurar que las personas vulnerables no puedan ser desalojadas de su hogar, mientras no se les garantice el acceso a una ayuda para mantener la vivienda u optar por otra alternativa. Se trata en la tercera de desarrollar un Plan Integral de Cuidados. Trata la siguiente de garantizar el derecho a una buena administración creando suficientes puntos de de acceso público en todo el territorio nacional a fin de que las personas que asó lo deseen puedas ser acompañadas de forma presencial,
En quinto lugar, se recomienda desarrollar políticas de empleo resilientes e inclusivas: en el caso de las trabajadoras del hogar, continuar con la equiparación real y completa en materia de derechos laborales y de seguridad social. Revisar el acceso a una autorización de residencia que contemple otros requisitos que no vinculador necesariamente a un contrato de trabajo, es la sexta propuesta.
La séptima reclama una protección efectiva de las víctimas de la violencia machista. Y, en fin, la octava trata de la cooperación al desarrollo en terceros países.
Hay, pues, espacio para el progreso social para rato.
Parábola de los dos hijos
(Mt. 21, 28-32)
La pequeña parábola,
situada en los últimos días del Maestro en Jerusalén,
es una muestra típica de la teología mateana:
la entrega total a Dios es cumplir su voluntad
y no solo confesarla con los labios.
Como el hijo aquel, que no quiso de momento ir a la viña,
como su padre le mandaba,
pero luego, arrepentido, se fue a trabajar en ella
mientras su hermano, que prometió al instante obedecerle,
no se movió después.
¿Cuál de los dos cumplió la voluntad del padre?
Fue fácil esta vez la respuesta de los oyentes del Maestro,
los sumos sacerdotes y los ancianos,
que venían, furiosos, de interpelarle
por su actuación escandalosa dentro del Templo.
Mateo incluye tal vez en la parábola
uno de los dichos decisivos de Jesús:
–En verdad os digo
que las prostitutas y los recaudadores
llegan antes que vosotros al Reino de Dios.
Porque vino Juan a predicar
la palabra de Dios que hace justo al hombre,
y, mientras los recaudadores y prostitutas
se hacían bautizar por él,
vosotros,
ni siquiera viéndole, le creísteis.
Este verano, dejó la insoportable levedad de su ser corpóreo el gran novelista checo, nacionalizado francés, Milan Kundera. En uno de sus ensayos nos había contado cómo el ateísmo provocador y risueño de la primera juventud, durante los años negros del comunismo, se disipó como una tontería adolescente, al ver a cristianos reprimidos en su país, a los que llegó a acompañar a misa. Sin que por eso se convenciese de que Dios dirija nuestros destinos:
–En el fondo, ¿qué podía yo saber? Y ellos ¿qué podían saber? ¿Estaban seguros de estar seguros? Estaba sentad en una iglesia con la extraña y feliz sensación de que mi falta de fe y la fe de ellos, curiosamente, se parecían mucho?
En su novela más conocida, La insoportable levedad del ser, vuelve sobre esa misma relación:
–En el mismo comienzo del Génesis está escrito que Dios creo al hombre para confiarle el dominio sobre los pájaros, los peces y los animales. Claro que el Génesis fue escrito por un hombre y no por un caballo. No hay seguridad alguna de que Dios haya confiado al hombre el dominio de otros seres. Mas bien parece que el hombre inventó a Dios para convertir en sagrado el dominio sobre la vaca y el caballo que había usurpado.
Y en otro lugar:
-Dios les dio a los hombres la libertad, y por eso podemos suponer que al fin y al cabo no es responsable de los crímenes humanos. Pero el único responsable de la mierda -[¡ese vocablo tan francés!]- es aquel que creó al hombre.
De eso versa precisamente mi dramático poema Coronavirus.
Kundera miraba unas veces al suelo y otras al cielo. A la miseria de este mundo y a la genuina búsqueda de la belleza, de la libertad, la justicia, el amor…, que son todo menos basura. Al hombre y a Dios, a veces contrapuestos, a veces hermanados. En la levedad y, al mismo tiempo, gravedad del ser.
Mis amigos se sorprenden al verme un tanto lejano de los acontecimientos políticos actuales, como se ve bien en el Cuaderno de Bitácora. Es solo una medida de higiene mental y moral, impuesta por las circunstancias. En un país que, aparte la violencia asesina, se parece tanto en su bi-bloquismo a la España de la primavera de 1936, necesito, no solo para no repetirme y agostarme, sino también para seguir siendo el mismo con mis convicciones intactas, apartarme un tanto de todo aquello que pueda, aunque sea poco a poco, llegar a deshumanizarme.
Considero que la situación, creada sobre todo por el presidente del Gobierno, es tan disparatada (y aquí pongamos todos los sinónimos recogidos por Julio Cejador), que no puede seguir adelante, porque nada violento es durable, y que, si los partidos independentistas, seguidos por un PSOE ovejuno, intentan llevarla hacia sus objetivos proclamados, la cosa acabará mal. No como en el verano de 1936, porque la sociedad española es otra y, además, estamos dentro de la Unión Europea, pero acabar mal, a la española, es suficientemente grave.
Cuidar la salud mental y moral no es desentenderse de nada, ni pasar de lo que ocurre, ni devenir en escéptico a la violeta. Pero es, al menos, no cooperar al envilecimiento general, a la confrontación deliberada y sustantiva de las dos Españas de las doscientas tribus. Los que hicimos, un día no lejano, de la Reconciliación la divisa de nuestra vida, por encima de cualquier otro interés, tenemos el deber de obedecer ciertas razones del corazón que la razón (a veces) no conoce.