Archivo del Autor: vmarbeloa

Últimos aforismos

 

Todo toque de queda no suele quedar sin que la queda llegue a tocar a alguien.

La doctrina de la Trinidad no es, desde el punto de vista práctico, como pensaba Kant, perfectamente inútil. Siempre dentro de un lenguaje análogo, es también una manera sublime de decir que Dios es amor activo y pasivo, inter-comunicación de por sí, relación subsistente, constante donación gratuita.

El somormujo lavanco parece diseñado por El Greco.

Plantar cara no directamente sino volviendo la cara es una de las maneras más habituales de oposición y rebeldía de la juventud actual.

 

 

Caritas y el IMV

 

           Jesús Fernández, obispo auxiliar de Santiago de Compostela, se felicita por la aprobación del Ingreso Mínimo Vital, aprobado por el Gobierno español y destaca que Caritas -de la que es  su responsable dentro de la Conferencia Episcopal- ha colaborado con el Gobierno en su puesta en marcha. El interlocutor gubernamental ha sido el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, quien ha escuchado algo que Caritas llevaba mucho tiempo solicitando, y se ha apoyado en buena parte en el Tercer Sector, especialmente en Caritas. Para el prelado Fernández, la medida va en consonancia con la Doctrina Social de la Iglesia, apela al bien común y a la dignidad de todos, amén de ser algo que ya es un hecho en varios Países europeos y en varias Comunidades españolas.

Por otra parte, Sebastián Mora, profesor de la Universidad Pontificia de Comillas y durante muchos años secretario general de Caritas, quiere que no se confunda el IMV con el salario mínimo interpofesional ni con la renta mínima universal, solicitada por el papa Francisco. Añade que ese Ingreso es lo que Caritas ha estado pidiendo durante 15 años. Algo que debe ser ágil y flexible, porque ha de coordinarse con las Comunidades Autónomas y ha de atender a determinadas situaciones en su aplicación. Sin que sea -añado yo-, por principio y por práctica, eterno, o llegue a ser, por unas cosas u otras, un obstáculo o un álibi para la búsqueda efectiva de un trabajo.

Margarita Robles y el ejército durante la pandemia

 

   En una muy interesante entrevista a la ministra de Defensa hecha por el director de VN, Margarita Robles elogia de muchas naneras la eficaz labor de las Fuerzas Armadas durante la pandemia. Encomia también la labor de los capellanes castrenses, su ayuda, apoyo y consuelo a la tropa durante la epidemia y fuera de ella, así como sus labores de asistencia y de apoyo humanitario en las misiones de paz fuera de España. Digno de recoger es el comentario de la ministra después de decir todo eso: Este es un país que a veces se aferra a los tópicos, y todos debiéramos hacer un esfuerzo por tener una mente abierta, que vea y conozca la verdad de la realidad.

Hace unos días, cuando se clausuraba el mayor depósito de cadáveres de la historia de España en Madrid, fue resonante un brevísimo discurso de la ministra de Defensa, que llamó la atención de todos y hasta hizo que la presidente de la Comunidad de Madrid, la polémica Isabel Díaz Ayuso, la elogiara como la nueva Manuela Malasaña. En esas breves palabras recordó que aquellos enfermos que habían fallecido en soledad familiar no habían estado del todo solos, porque los soldados no pudieron salvarles la vida, pero siempre habían estado con ellos: acompañándolos, velando por su dignidad, por su respeto, orando cuando sabían que eran personas creyentes. (…) Que las familias sepan que no los olvidaremos, que seguro que en otro mundo mejor los estaran viendo, ayudándonos a todos. Una oración, termina contando la revista, que ella entonó en primera persona, fuera de foco.

Poetas religiosos contemporáneos (y VIII)

 

Los nombres que te han dado

 

José Mateos

(Cantos de vida y vuelta, 2013)

 

Yo no sé lo que eres,
ni si eres siquiera:
Santo Horizonte, incógnito
Señor de cielo y tierra…
Los nombres que te han dado
no sirven.
Lo que quieras
que seas -verdad última
o ansiedad de una Ausencia-
¿cómo decirlo?
Pero
que mi palabra crezca
de tu silencio como
nace el musgo en la piedra.

 

Ven, Espíritu Santo

 

Ven, Espíritu Santo,
desde el Padre y desde el Hijo,
y prosigue entre nosotros
la obra de Jesús:
airéanos,
sacúdenos,
renuévanos.

Danos aquella paz
que el Maestro repartía a sus discípulos,
soplando sobre ellos,

que es, según el célebre  himno de Stephem Langton
in labore requies,
in aestu temperies,
in fletu solatium.

Y porque en lenguas de fuego
penetraste en tus discípulos y discípulas,
reunidos en torno a la Madre del Señor,
alúmbranos,
foguéanos,
remuévenos,
límpianos,
sánanos,
fúndenos,
endurécenos.

Tus siete dones, es decir,
tus infinitos dones,
recibidos del Padre y del Hijo,
danos hoy y danos siempre
por los siglos de los siglos.

Oh, comunión de amor,
Espíritu de amor inagotable,
oh, llama de amor viva,
oh, cauterio suave,
oh, regalada llaga,
acércanos aquel amor de Jesús de Nazaret

que tenía preparado para todos nosotros.

Virgen de mayo

 

Como mayo, virgen.
Como mayo, madre.
Como mayo, alegre.
Como mayo, amante.

 

De humildad y pureza verdecida,

de amor constante y fuerte soleada,

fue  la flor de la fe tu preferida;

la esperanza, la fruta ya apuntada.

 

Como mayo, virgen.
Como mayo, madre.
Como mayo, alegre.
Como mayo, amante.

¿Quién golpea al Estado?

 

           Dentro de este campo de Agramante que es la política española, Pablo Manuel e Irene echan en cara a sus enemigos el querer – y no poder- dar un golpe de Estado. La pulla es tan extravagante, sobre todo por venir de quen viene, que no merece un comentario ni frívolo ni serio. Que yo sepa,  y para no irnos hasta el siglo XIX ni a los años 1934 o 1936, el último golpe de Estado, es decir, contra el Estado, contra la Nación, contra la Constitución, contra España, lo dieron los independentistas catalanes, parte importante de los cuales son socios desde el inicio del Gobierno de Sánchez-Iglesias.

¿Quién está más cerca hoy de los independentistas catalanes, que han prometido repetir el golpe, que Irene y Pablo Manuel? ¿Quién estuvo en contra de la aplicación del artículo 155, sino ellos? ¿Quién se opuso siempre a las penas impuestas por el Tribunal Supremo, sino ellos? ¿Quién está pidiendo la excarcelación de los que ellos mismos llaman presos políticos, sino ellos?

¿De verdad que ellos mismos no quisieran dar un golpe, si pudieran, para cambiar la Constución burguesa capitalista, y acabar con el corrupto Sistema político del 78, como tantas veces lo han proclamado? Un golpe moderno, claro, a la manera de Chávez, uno de sus modelos, actualizando a Lenin, su mejor maestro; muy patrióticamente, eso sí (patria o muerte, como en Cuba); muy popularmente, y hasta muy democráticamente (como Maduro)… Siempre para el bien del pueblo, por descontado. Pero sin los votos del pueblo, que siempre les ha negado los suficientes como para intentar siquiera un Gobierno burgués y capitalista, como el que hoy integran gracias a la necesidad imperiosa del PSOE por seguir en el poder.

Poetas religiosos contemporáneos (VII)

 

Monólogo del parado

 

Jesús Montiel

(Insectario, 2013)

 

No siembran ni cosechan
las jodidas palomas que  se hartan
del maná que las mesas de los bares prodigan
-me alegra que esos niños
interrumpan su cena
detrás de una pelota-.

No hilan ni trabajan esos lirios
que se ponen de agua hasta las cejas
revestidos de lluvia en los parterres,
ni tampoco los árboles que orillan la avenida
ni este horrible mosquito
que succiona mi sangre atribulada.

Yo que siembro de mapas los currículos
y trenzo con angustia las hojas del futuro,

cruzadas las fronteras del Edén
no puedo tan siquiera someterme
al mandato divino
de ganarme sudando el alimento.

Pequeño Marlaska

 

       Aunque fuera verdad una parte de la autodefensa del ministro del Interior en el Congreso -se trataría solo de una remodelación de la jefatura del Cuerpo de a Guardia Civil-, seguiría siendo verdad que se trata de una purga, por habitual que pueda ser. ¡Una purga en medio de la pandemia! Una purga que se lleva por delante otros dos altísimos cargos de la guardia civil. Coincidiendo con el acercamiento, pactos y carantoñas del Gobierno social-podemita con dos partidos independenistas, BILDU y ERC, contra los que luchó bravamente desde la ley y la disciplina el general destituido (¡NO CESADO, paletos!), partidos que hoy celebran por todo lo alto la destitución. como un regalo muchas veces deseado y solicitado. Acompañado el disparate con la extracción de la manga, en el último instante, del aumento de la retribución de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, aprobado en su día por el Gobierno de Rajoy: lo cual suena, sobre todo a los guardias civiles, de verdadero soborno, como ellos mismos no hacen más que repetir.

Además, el ministro, acosado, nervioso, acorralado, nos quiere hacer creer que no ha leído siquiera el informe de la guardia civil destinado a la juez que lleva el caso de la responsabilidad del Gobierno por permitir las manifestaciones del 8 y 9 de marzo pasado, informe que el general destituido no quiso (porque no debía) entregar al ministro, motivo principal, según muchos, de la destitución. ¡Y que el Gobierno ha ido filtrando a sus medios afines!

Aquel Fernando Grande Marlaska, bilbaíno por más señas, juez benemérito en Bilbao y en la Audiencia Nacional en los años de plomo etarra, al que hasta el PP  en  el Senado aupó para formar parte del Consejo General del Poder Judicial, parecía y aparecía hoy mucho más  pequeño: Fernando Pequeño Marlaska.

¿Importa el qué y no el con quién?

 

         Una de las contribuciones de María Chivite a la ciencia de la política ha sido, a fin de justificar el pacto de su líder Pedro Sánchez y el suyo propio con BILDU, aseverar que lo que importa en cada caso no es con quién se pacta, sino para qué. Aunque sea con el diablo, por lo que se ve. Horas antes, el apraratchik por antonomasia del PSOE, el  granítico madrileño Simancas, había salido en defensa de la vieja tesis, diciendo que el pacto se había llevado a cabo para salvar vidas. En su boca la  paradoja tenía un agrio sabor y un hediondo olor: los sucesores de ETA volvían a ser blanqueados y bendecidos no sólo esta vez como hombres de paz, sino hasta como salvadores de vidas. ¡Ellos! ¡Demasidado tardía compensación!

El semiproverbio chivitesco es, como se ve, no sólo una añagaza, sino una enésima versión descarada del principio de que el fin justifica los medios. El con quién se pacta es uno de los medios para el fin, que no es, por cierto, en este caso salvar vidas, ni  siquiera y principalmente salvar la mayoría de la votación, salvar la quinta prórroga del estado de alarma, sino salvar la permanencia del Gobierno. El blanqueo y hasta la exaltación, como dije, de BILDU están así más cerca de la catadura del fin principal que lo hubiera estado de la afirmación simanqueña de salvar vidas. A no ser que el apparatchik por excelencia no quisiera significar con su burda apología encomendada, salvar  también la vida de BILDU y con ella la vida política de los cinco diputados bildutarras . Que todo pudiera ser.