Así era Teresa de Jesús.

 

                                Para los lectores, amigos, admiradores y devotos de la Santa de Ávila (1515-1582) Doctora de la Iglesia y joya de las Letras españolas y universales, cualquier noticia sobre ella es un acontecimiento.

Ahora un estudio del Victorian Institute of Forensis Medicine, de la universidad de Monash, en Australia, más varios datos antropométricos e imágenes radiográficas -todas sus reliquias se encuentran momificadas-, descripciones de la época y cuadros en los que se le representa… han dado como resultado el retrato de una mujer, a la edad de 50 años, 17 años antes de su muerte, con grandes y profundos ojos negros, cejas onduladas, pómulos prominentes, labios gruesos y nariz distinguida.

Pelo castaño, estatura menuda (m. 1´57).

Padecía artrosis en las dos rodillas, especialmente en la izquierda. También tenía fascitis plantar y carecía de la mayoría de los dientes.

Una musculatura facial relajada demuestra, según los expertos, una gran paz en el momento de su muerte.

El cuerpo de la santa, ya muy disminuido por las numerosas reliquias arrancadas de él, se expondrá a la veneración de los fieles del 11 al 25 de mayo en la basílica de la  Anunciación de Nuestra Señora del Carmen, en Alba de Torres. Será la cuarta vez tras las de los años 1582, después de su muerte, 1760 y 1914.