Sigue el genocidio en Gaza

 

                           Mientras más de 1.000 alumnos de la Escuela del patriarcado latino de Jerusalén en Gaza han regresado a las aulas que no habían pisado en tres años, han continuado los ataques con drones y bombardeos de parte de Israel y se ha recrudecido  la violencia de los colones israelíes en Cisjordania, hasta tal punto que el papa León XIV ha tenido que pedir que cese el acoso de estos colones al pueblo de Taybeh -el  Efraín del Evangelio-, a pocos kilómetros de Jerusalén, el único enteramente cristiano de la región.

El sacerdote español Xavier Morlans, autor de un canto titulado como ese pueblo, animó la segunda marcha de la red internacional Sacerdotes contra el genocidio, iniciativa que ha congregado más de 2.500 clérigos de 67 países, entre ellos tres cardenales y 30 obispos. Doscientos de esos sacerdotes marcharon por las calles de Roma, llevando en sus manos un sudario con los nombres escritos de 300 niños palestinos y libaneses asesinados después del alto el fuego con Israel en ambos , y también con dibujos de una Virgen María portando en brazos un Niño famélico con la inscripción Cristo murió en Gaza.

El portavoz de la marcha, Pietro Rossini, abundó en que lo que está ocurriendo en Gaza no es una guerra, sino un genocidio, y que no emplear el lenguaje adecuado es el primer gesto de complicidad, porque convierte lo inaceptable en aceptable, asi como que en esta guerra, donde ha habido violencia por ambas partes, en este momento hay unos opresores, que es el ejército israelí, y unos oprimidos, que es la población palestina.

La marcha romana se detuvo frente a la embajada de Palestina ante la Santa Sede y la del Líbano, y terminó ante la sede de Leonardo, la principal empresa armamentística italiana, segunda en Europa, con cuyas armas se mata a las víctimas palestinas.