El cardenal arzobispo de Rabat, el salesiano español, nacionalizado paraguayo, Cristóbal López Romero, que escribe a menudo en Vida Nueva, es por su buen humor, su fidelidad al legado del papa Francisco y su campechanía uno de los electores más populares del Cónclave. Por su seguimiento del último papa, alguien, según nos cuenta él mismo, ¡le ha acusado de buscar su propia elección! Cosa que le da la risa…
López Cristóbal ha dicho una cosa sublime, que no se ha perdido entre sus bromas. Ha dicho que quiere que el próximo papa sea una buena persona y un buen cristiano. Lo que no es poca cosa.
Por solo eso merecería ser elegido. Pero yo sigo pensando que un papa asiático sería el mejor continuador de Francisco. ¿Filipino? Ojalá.