A vueltas con el Carnaval

 

     A Patxi Mendiburu le sorprende la tesis de Urbeltz de que el Carnaval rural sea un fenómeno global europeo, frente a pretenciosas celebraciones localistas o a invenciones raciales/étnicistas: un rito de renovación, que trata de conjurar, entre comienzos de año y tiempo de primavera, amenazas reales como plagas o epidemias. Que no naciera en oposición a la Cuaresma es cosa muy sabida, puesto que nace mucho antes que ella. Pero lo cierto es que en el ámbito de la Cristiandad el rito atávico, del neolítico, topó con la Iglesia de la Cuaresma, de la Semana Santa y Pascua, y tuvo que coexistir como pudo, por medio de mil peripecias ingenios. Que sea sea una fiesta  de purificación es algo patente en las fiestas romanas de febrero, incluido el nombre del mes. Eran fiestas también de purificación del campo, de las bestias y de las plantas del campo. Que UIrbeltz lo reduzca demasiado a las plagas de insectos y de langostas -dos plagas biblicas en Egipto-, puede ser una limitación. Y hoy es difícil identificar bien la pureza de los diferentes factores y significados del ritual purificador y renovador primitivo. Como se sabe, y lo dice el mismo autor; Inhauteriak (Carnavales) viene de inhausi: podar, máximas acción purificadora.

Los letrados del Parlament

 

         Los letrados del Parlament de Catalunya, se han quedado de nuevo, como hace ahora tres meses, con sus letras -es decir, con sus informes- en la mano. Con sus letras, bien escritas, racionalizadas y silogismozadas, a largo plazo. A la chita callando y a la chita escribiendo. Chiticallas. Chiticallando, aunque razonando con brío. No les hacen caso los políticos independentistas que les mandan, incluso hacer los informes, a ver si algo cuela, pero sin ninguna voluntad de seguir sus consejos y sus avisos jurídicos. Porque esos mismos políticos no obedecen la ley y por tanto les importa un ardite o un comino lo que digan los letrados de esa ley. Ese alfabeto jurídico no es es el suyo. Porque, en una actitud revolucionaria, aunque no violenta de hierro y sangre, ellos mismos son la ley, ellos son los únicos letrados de esa ley, y hasta la misma letra. – Siento una gran devoción y una cierta compasión, de la buena, por estos letraheridos, por estos letragraviados con muchas letras, que no pueden de-le–tr-e-ar sus  muchos y buenos argumentos a los políicos independentistas, que, en cuanto ven en las últimas líneas las resoluciones que contradicen sus descabellados propósitos, dejan el informe sobre la mesa. Asi que tenemos un Parlamento iletrado, a pesar de sus muchos letrados. Un Parlamento, que canta la letra, las muchas letras de Els Segadors, pero no quiere sabe muchas más. No sabemos si esos mismos parlamentarios hacen sopas de letras en sus tiempos libres, que deben de ser muchos. O si son los letrados los obligados a componer esos msmos juegos con todas las letras de los informes que no quieren leer los parlamentarios.

El obispo de París

 

          Mientras acompaño en espíritu al papa Francisco en su doloroso viaje por Chile y leo la ofensiva feroz contra uno de esos obispos chilenos, conocidos por Francisco y nombrados por él, acusado ahora nada menos que de encubridor, leo a la vez la buena noticia  del nuevo arzobispo de París. Sede prestigiosa, con pastores que dejana huella en la historia religiosa de la magna archidiócesis y de Francia entera, el sucesor dl cardenal Vingt-Trois (¡esto de ser sólo obispo y tener apellido de papa!), que acaba de jubilarse, es esta vez un prelado  que parece que ni pintáo para los tiempos que corren. Relativamente joven para tan alto honor, Michel Aupetit (Versalles, 1951), ejerció como médico durante más de una década en varias localidades populares al norte de la capital. Ingresó en el Seminario tras especializarse en Bioética, disciplina que impartiría en la Universidad de Creteil (1997-2006) y sobre la que ha escrito varias obras en torno al embrión, el final de la vida, la sexualidad o el transhumanismo. Ordenado a los 44 años, fue vicario en varias parroquias de la capital antes de ser nombrado párroco en el distrito 15º, para pasar a ser vicario general de la archidiócesis, obispo de Nanterre y auxiliar de París. Un detalle muy signficativo de la archidiócesis parisiense es que en las 106 parroquias de la grn urbe, trabajan junto a  más de 500 sacerdotes 285 laicos en estado de misión. Embrión de futuro.

Mi adhesión al presidente de Tabarnia

 

           Nada más enviar mi adhesión al Molt Més Honorable President de la Generalitat al´exili, servicios diplomáticos cercanos a la Presidencia me informan que dentro de unos días o de unas semanas, el Presidente nos convocará a todos los Premios Creu de Sant Jordi, que nos hemos adherido a la Generalitat de Tabarnia, porque tiene entre ojos, y no entre ceja y ceja, la organización de un Congreso mundial sobre Cataluña.con una máxima exposición adjunta, donde seguramente lucirán nuestras Cruces. Posiblemente se organizará también un ntrido desfile con las condecoraciones en alto en torno a la Sagrada Familia y al Monasterio de Montserrat, partiendo desde el pico de Sant Jeroni, Pero, al parecer, nos tiene reservada, o eso es lo que he podido entender, una sorpresa mayor. Aunque ha sido sólo una insinuación, está en el horizonte presidencial nuestro nombramiento de embajadores de la nueva Cataluña en nuestros mismos pueblos, ciudades y comarcas. ¿No querían embajadas? Pues ahí vamos a estar: embajadores múltiples, gratuitos, tan prestigiosos o más que cualquiera y, además, conociendo cada uno bien el terreno que pisa. Pero quizás estoy hablando demasiado y debieramos retener en un embargo discreto, en aras del bien común, todas estas noticias (¿o rumores?) que, por agradables que sean para los catalanistas de antaño y de siempre, no dejan de ser acaso un  tanto excesivas para el común de la ciudadanía, muy contaminada ya por el actual Régimen catalán inependentista y sus secuaces.

La JOC en la calle

 

         Alguien se preguntará: ¿Pero aún está por ahí la JOC? Aquella JOC, de la que oí hablar de cerca, siendo un muchacho, en Comillas (Santander), cuando su fundador monseñor Cardjin acababa de pasar por la univesidad jesuítica, y a la que luego amé tanto en Madrid, en Navarra, en Europa. Pues, sí, la JOC salió a la calle, en Las Palmas de Gran Canaria, hace unas pocas semanas, durante un congreso celebrado en la capital canaria. Y junto a los ideales de su credo y los objetivos de su programa, nos ha recordado a todos, por si lo teníamos olvidado: que el 36% de los menores de 25 años están en paro; que el fracaso escolar entre los 18 y 24 años es del 19% (el segundo dato más alto en la UE); sólo el 6% de los menores de 25 pueden emanciparse, y el 38% de los mileuristas entre 16 y 29 se encuentran en riesgo de pobreza.- Así que han salido a la calle, con pancartas, música y buen humor, y se han dicho para sí y  para todos aquéllos que querían oírles:

 – No es país para jóvenes, pero nos quedamos para transformarlo.

Torre de Celigueta

 

Más de cien fortificaciones guardaban el Reino frente a castellanos y aragoneses, una vez desaparecido el peligro moro. Se apostaban en lugares estratégicos, allí donde la muga, el paso fácil o la engañosa orografía propiciaran un acceso fácil al enemigo.

Las torres señoriales no respondían a criterios de política defensiva general, sino que se erguían donde radicaban los linajes y se asentaban los solares: Ayanz, Yárnoz, Arínzano, Olcoz… La torre aislada era la más sencilla defensa. Como ésta de Celigueta, que parece del siglo XIII, a la que, como a casi todas, se le fueron añadiendo paños de buen sillar, ampliando sus dimensiones. Las garitas bajas son sin duda un pertrecho posterior.

Cabo de armería, en tiempos de la conquista perteneció a los Ezpeleta y fue, probablemente, demolida o maltratada. Recientemente ha sido recrecida y restaurada. Se le ha sobrepuesto un  adarve con almenas y matacanes para devolverle la figura de sus mejores tiempos.

Cerca del camino real de Pamplona a Sangüesa, en las cercanías de las sierras de Izco y de Tabar, a los pies de los acantilados de Ízaga, la torre-palacio de Celigueta ha imitado de ellas su reciedumbre y su resistencia.

En Ezcaray

 

Hoy, de nuevo,
he podido soñar
ingenuamente
que veía el mundo
todo blanco,
todo puro,
acabado de hacer.

Lo he visto intensamente
en el Valle de Ezcaray
y a muchos kilómetros a la redonda.

¿Qué nieve de Dios y de los hombres
nos hará un día
tan nuevos,
tan puros y originales
como el Valle de Ezcaray?

Repensar Europa

 

      Nos cuenta el embajador Francisco Vázquez, allí presente. En unas jornadas de reflexión tenidas en Roma, organizadas por el Consejo de Conferencias Episcopales Europeas, en el 60º aniversario de los Tratados de Roma, la gran mayoría de las intervenciones, incluida la del papa Francisco, alertaron y denunciaron el auge de populismos y nacionalismos que tan gravemente amenazan en el presente la existencia de la unidad europea. Siguiendo la estela del papa Benedicto XVI en una oasión semejante, hace una década, sobre la identidad europea, el papa Francisco introdujo una variación, que a Vázquez le parece esencial en el discurso tenido hasta ahora: subrayó la necesidad de que los principios y valores que conforman el estilo de vida y convivencia de los países europeos sean respetados también por los que son acogidos como refugiados o emigrantes, procedentes de otros orígenes y culturas. Todavía más: el papa distinguió por vez primera entre la obligación moral de acoger a los refugiados y la necesidad de adaptar al marco legal la llegada de los mismos, que nunca puede ser indiscriminada. Lo que le sorprende con razón a Vázquez es que tan importantes matices no hayan sido recogidos en las noticias (pocas) dadas sobre las conclusiones del Congreso.Tal vez porque para algunos no son todavía políticamente correctos y tienen que esperar el visto bueno de la seudoprogresía oficial.

Perdonadores por perdonados

 

    Leo este bello y profundo pensamiento, sobre el que apenas si he reflexionado alguna vez, en ese precioso librito que ha escrito el papa Francisco, en conversación con su amigo don Marco Pozza, Padre Nuestro.. Escribe Francisco: El perdón el perdón, es tan difícil perdonar… Sin embargo, hay una sola condición esencial sin la cual nadie podrá perdonar jamás. Podrás perdonar si has tenido la gracia de sentirte perdonado. Sólo la persona que se siente perdonada es capaz de perdonar.

Del Mesolítico a la Edad de Hierro

 

Durante el Mesolítico y el Neolítico (8500-2500 a. C.) nuestros antepasados, que viven en el territorio que un día se llamará Navarra, van acomodándose, tras las últimas glaciaciones, a la llamada actualidad climática (Holoceno), algo más cálida  y húmeda de la que  tenemos hoy.

En diferentes niveles de los abrigos de La Peña (Marañón), Padre Areso (Bigüezal) o Aizpea (Aribe) quedan vestigios de la nueva vegetación y de la nueva fauna, así como de la expansión de la agricultura, ganadería y nuevo urbanismo de pequeños poblados de chozas.

Durante el Eneolítico (2500-1800) se extiende entre nosotros las metalurgia, con sus armas y utensilios de cobre, primero, y de bronce, después. Entre las cuevas habilitadas en el Eneolítico y Edad de Bronce (1800-900) destaca el abrigo de Monte Aguilar en Las Bardenas, donde aparecen numerosos asentamientos, y es numerosa la lista de poblados en la Edad de Hierro (900-100): Muru-Astrain, Javier, Pamplona, Etxauri, Artajona, Muruzábal, Oteiza, Barbarin, Bargota, Los Arcos, Arroniz, Larraga, Olite, Viana, Mendavia, Lodosa, Santacara, Castejón, Fitero, Valtierra o Cortes.

Las influencias provienen de la cultura celtibérica del interior de la Península y de los pueblos célticos del otro lado de los Pirineos. En tales asentamientos, construidos en lugares altos fortificados o sobre pequeñas lomas, cerca de los ríos, se ha encontrado, por ejemplo, una figurita de ciervo de bronce, procedente de la necrópolis de La Torraza (Valtierra). O hachas de bronce y un morillo o caballete de hierro para colocar la leña en el hogar (Alto de la Cruz, Cortes). O  una urna fneraria, de cerámica, y vasija de alacena (Atalaya, Cortes).

Al final de la Edad de Hierro, comienzan a circular en nuestro territorio monedas de bronce y plata, acuñadas en ciudades ibéricas. En la ceca de Barscunes, no lejos de Pamplona, se acuñan también, según los modelos ibéricos, denarios y ases de bronce con jinetes a caballo, espada o lanza en mano.