Ultimos aforismos

 

Ser tirano -escribe Quevedo en su Política de Dios y Gobierno de Cristo – no es ser, sino dejar de ser y hacer que dejen de ser todos. El inhombre de Unamuno, Carente de humanidad y humanicida.

 

Nada más cruento que un corazón.

 

El totalitarismo democrático impone, por medios no despóticos, un único sistema de principios, valores y creencias, sin alternativa posible. Total. Y progresista. Fuera de ese progreso no hay salida ni posibilidad alguna.