Volviendo a la campaña contra el hambre. Cuando veo, oigo o leo que muchos hombres públicos, ricos y poderosos, entre ellos muchos políticos, comen y beben habitualmente en los restaurantes más caros, recuerdo aquellas palabras del joven político mallorquín Antonio Maura, cuando decía que los partidos políticos debían «nutrirse con la opinión» de las gentes, y no ser sólo «tandas de comensales«.