Qué bien abrir de nuevo el cuaderno de bitácora, hoy, 15 de septiembre, con este bello poema de Jesús Mauleón, «Horas, días contados»
Horas, días contados, tiempo querido,
caro
como una mercancía cada vez más escasa.
Sabrán ahora
por qué ama como nunca la vida que se se acaba.
Por poco que duréis, ¿no seréis siempre
la cima de un regalo?
Se sienta en vuestra mesa a las delicias
postreras de un banquete.
Para después espera un franco
refrigerio feliz de frutas refrescantes
en otra mesa larga que haga el sabor eterno.
Espera
los días ya sin precio y abundantes.
Mientras tanto,
disfruta esta antesala
llena de luz de las contadas horas.