Mientras continúen los mismos contendientes, la situación no cambiará mucho, aunque siempre es bueno que muera la menos gente posible. En este momento, Hamas ha quedado notablemente mermado, pero no fuera de juego. Y Netanyahu y los suyos enormemente reforzados. Por otra parte, el nuevo y único árbitro, Donald Trump, es más parcial que nunca y más veleidoso que nadie. La Unión Europea, más inútil que nunca, y la ONU, habituada ya a su irrelevancia. Como la Liga Árabe.