Dos premios Nobel

 Todavía resonante la vasta alegría en todo el mundo hispano por el premio Nobel de Literatura para el peruano-español Mario Vargas Llosa, nos llega la otra buena noticia del premio Nobel de la Paz para el disidente y preso de conciencia, Liu Xiabo, de larga ejecutoria democrática, a quien ya muchos llaman el Mandela chino. Todos los polìticamente correctos de Occidente dirán de nuevo lo políticamente correcto, pero a las pocas horas volverán a las andadas, es decir, a su silencio habitual ante la mayor dictadura del mundo. No es sólo cuestión de derechos humanos y civiles. Hace sólo unos días, decía el filósofo y activista francés Bernard-Henry Levi a un periódico español: A la izquierda española, y también a la europea en general, yo le daría el consejo de ser menos indulgentes con China. Todo el mundo se agacha ante el modelo  económico y social chino, sin hacer la más mínima crítica. Si fuésemos más valientes  con China, quizás sería una de las claves. sólo una, que permitiría un día parar la máquina que produce el paro. El consejo vale igualmente para la derecha y el centro europeo y mundial.