Desgraciada expresión, acuñada por la moda. Mejor sería decir, aun con el mismo peso de la fatalidad o del deseo vehemente: destinados o predestinados a entederse.
Desgraciada expresión, acuñada por la moda. Mejor sería decir, aun con el mismo peso de la fatalidad o del deseo vehemente: destinados o predestinados a entederse.