El historiador de Aoiz

 

                        Mi vecino en el Archivo General de Navarra, José Javier Paternain Nagore (Aoiz, 1941), maestro industrial eléctrico por los Salesianos de Pamplona, que trabajó como técnico en Potasas de Navarra y en Potasas de Subiza, me regaló este martes su precioso libro, lleno de curiosas forografías, Batiburrillo Agoizko. José Javier tuvo el humor de licenciarse en Historia en la Universidad a distancia en 2009, y desde entonces no ha parado  de estudiar y conocer la historia de su pueblo. y de colaborar en grupos, revistas, páginas digitales… a fin de darla a conocer a paisanos y navarros de toda laya.

En este libro de 278 páginas nos ilustra desde las protecciones realizadas en la villa de Aoiz con motivo de la peste negra declarada en Navarra en los siglos XVI-XVII, hasta los inicios del movimiento industrial en la Villa de Aoiz (finales del siglo XIX y principios, pasando, 37 capítulos por temas tan importantes como las guerras carlistas, los gremios, las ermitas, los retablos de la iglesia, el ayuntamiento, las almadías, la fábrica de curtidos…

No hay  historia general sin historias particulares, aquella se convertirá en mera historia evenementielle, si no está nutrida por los hechos y los acontecimientos cotidianos y manuales de ciudades y pueblos, de ciudadanos y paisanos.

Por eso debemos tanto historiadores, lectores de historias y aficionados a ellas a trabajadores de archivo y ordenador como Paternain (el fundus del romano Paternus), que desde cada lugar, aldea, villa o ciudad hacen posible ese arte de Clío, que consiste en darnos razón por la suerte del hombre por la vida del planeta.