El banquete con Abrahán, Isaac y Jacob

 

(Mt 8, 11-12; Lc 13, 28-29)

 

Al narrar la curación
del hijo del centurión romano,
Mateo inserta este logion de Jesús:
Muchos vendrán de oriente y occidente
y se pondrán a la mesa con Abrahán, Isaac y Jacob
en el reino de los cielos.
Pero los hijos del reino serán expulsados
a las tinieblas exteriores,
donde será el llanto y el crujir de dientes.

De modo parecido cuenta Lucas
en la breve parábola de la puerta cerrada,
añadiendo en la mesa a todos los profetas
y el norte y sur a los puntos cardinales.

El logion evoca al Primer Isaías,
que anuncia la confluencia de todas las naciones  

y de pueblos numerosos al monte de la Casa de Yahvé.
Reunido por Dios el Pueblo de la diáspora,
presidido por el padre Abrahán, Isaac y Jacob,
se celebrará el banquete de los últimos tiempos
manjares frescos y de tuétano, vinos generosos-,
del que serán excluidos
los que oyeron a Jesús y no le siguieron en su día.