María González Dyne (Madrid, 1973), secretaria general de Caritas Española -más de 6.000 parroquias, cerca de 68.000 voluntarios y 6.000 trabajadores-, con tres décadas de experiencia en cooperación internacional, además de su labor evangelizadora a través de Alpha, habla largo y tendido con el director de VN tras la visita del papa a España y responde a todo género de preguntas sobre la plataforma social a cuyos mandos trabaja. Cuando aparece la regularización de migrantes, afirma que no se trata de un colapso, sino de una realidad que ya existía: Lo que ha colapsado no es el sistema, sino la invisibilidad en la que tantas personas vivían. Desde Caritas entendemos que la regularización extraordinaria supone una oportunidad para ordenar, integrar y proteger. Ese es el enfoque desde el que queremos plantearla. El reto ahora consiste en gestionar todo este proceso con agilidad, transparencia y acompañamiento.
Cuando le citan la expresión de prioridad nacional, comenta:
Me produce mucho desasosiego y tristeza. No porque cuidar de los propios sea ilegítimo. La doctrina Social de la Iglesia reconoce claramente el amor a la propi patria. el problema es que esa expresión suele utilizarse para establecer jerarquías de dignidad. Para Cáritas, la prioridad son siempre las personas que viven en situación de vulnerabilidad o exclusión social. Esa debería ser la verdadera meta de una sociedad civilizada, como recordaba el papa en su intervención ante las Cortes. La Iglesia enseña que la dignidad humana es universal y no depende del origen ni de la nacionalidad. Cuando la prioridad nacional se convierte en exclusión, deja de se patriotismo para convertirse en descarte.