El dinero, dios celoso
En estos dÃas, en que, ademas de fútbol, todo el mundo habla en el mundo sobre la crisis económico-financiera, me toca estudiar el famoso texto de Carlos Marx en Zur Judenfrage (La cuestión judÃa), donde el filósofo alemán habla no sólo del dinero de su pueblo judÃo, sino del dinero de todos los que le adoran como dios de la necesidad práctica y del interés personal. Hasta los más consevadores exégetas de Marx ha recordado, leyendo estos párrafos, a los profetas del Antiguo Testamento, cuando fustigaban el culto de los Ãdolos: El dinero es el Dios celoso de Israel, ante el cual ningún otro dios tiene derecho a subsistir. El dinero humilla a todos los dioses del hombre y los transforma en una mercancÃa. El dinero es el valor universal, constituido por sà mismo, de todas las cosas. Ha despojado, pues, al mundo entero, al mundo del hombre lo mismo que a la naturaleza, de su propio valor. El dinero es para el hombre la esencia alienada de su trabajo y de su existencia, y esta esencia extraña domina al hombre y el hombre la adora. El Dios de los judÃos se ha secularizado y se ha convertido en el dios del mundo. La operación comercial es el dios real del judÃo. Su dios no es más que el dinero en forma de ilusión (illusorisch). Y más adelante: El dinero es la esencia omnipotente (allmächtiges Wesen); la riqueza alienada de la humanidad (das entäusserte Vermögen der Menchsheit); el poder divino del tener, que crece despojando al ser.

17 de Junio de 2010 - Posted in General | Sin comentarios »